Este sábado el director Quentin Tarantino redobló su apuesta contra la brutalidad policial y salió a marchar por la Sexta Avenida de Nueva York junto a cientos de manifestantes que portaban carteles con la leyenda: “Hay que parar el terror policial”.
Ya en octubre pasado el director de “Kill Bill” había hecho lo mismo en un acto de protesta contra el gatillo fácil y se había ganado el odio de todo el Departamento de Policía de Nueva York. También la semana pasada publicó una carta en el New York Times e hizo varias entrevistas televisivas.
Pero ahora fue más allá e hizo declaraciones que se viralizaron rápidamente por las redes. “Estoy acá para dejar en claro que estoy del lado de los asesinados. Los policías asesinos deberían estar en la cárcel o por lo menos enfrentado cargos”, dijo entrevistado en la calle por el periodismo.
Por supuesto, su postura dividió aguas. La misma policía y sus defensores alegan que “Tarantino hizo toda su carrera en el cine glorificando la violencia criminal” y lo acusan de “inventar hechos que le sirvan de promoción para su nueva película” (“The Hateful Eight”, un western ambientado en la Guerra de Secesión que estrenará el 25 de diciembre en los Estados Unidos) y llamaron a boicotear el estreno del film.
El Departamento de Policía de Los Ángeles también se sumó al pedido de boicot, así como otras organizaciones policiales que se sienten afectadas por las declaraciones del cineasta.
Tarantino, por su parte, se ha defendido diciendo que no está en contra de la policía como institución, “estoy en contra de los policías que matan gente desarmada”.
Pero no sólo los policías se le oponen. También el conductor televisivo Bill O’Reilly lo ha acusado de “vivir en una burbuja” y “desparramar grandes mentiras para hacerse ver”.
Entre los que defienden a Tarantino, que no son muchos, está el actor Jamie Foxx (“Django sin cadenas”) y el documentalista Michael Moore (“Bowling for Columbine”), quien en su página de Instagram posteó la foto del director en medio de la protesta y escribió: “Quentin Tarantino, un valiente americano junto a familias que han perdido a algún ser querido a manos de la violencia policial. Y ahora algunos policías, que defienden a otros policías que han matado a inocentes desarmados están llamando a boicotear sus películas. Yo creo lo contrario. Millones de nosotros debemos ir a ver sus películas”.
Buena campaña de promoción para el próximo estreno, a la que se suma la revista The Hollywood Reporter diciendo que “The Hateful Eight” es excelente pero que esta controversia podría alejar a Tarantino de ganar un próximo Oscar. ¿Será cierto?