27 de octubre de 2014 - 00:00

Tabaré Vázquez y Lacalle van a segunda vuelta en Uruguay

El oficialista Frente Amplio perdería la mayoría parlamentaria. Incertidumbre para el balotaje ya que la unión de blancos y colorados podría desplazar a la izquierda del poder.

Tabaré Vázquez, un oncólogo de 74 años que en 2005 se convirtió en el primer presidente de izquierda de Uruguay, apela a su experiencia para volver a gobernar este país y deberá enfrentar el 30 de noviembre al aspirante de centroderecha Luis Lacalle Pou.

Candidato del oficialista Frente Amplio (FA, izquierda), obtuvo entre 46% y 47% de los votos en las elecciones de ayer, según las primeras proyecciones de escrutinio, lo que mantiene a su coalición como la más votada pero lo obliga a disputar una segunda vuelta con Lacalle Pou que lograba entre el 31 y el 33%, del Partido Nacional.

De confirmarse estos resultados, el Frente Amplio, en el gobierno desde 2005, pierde la mayoría parlamentaria que le permitió aprobar en la última década reformas fiscales y de la salud, o leyes como la despenalización del aborto, el matrimonio homosexual y la regulación del mercado de la marihuana.

Precisamente la legalización de la marihuana, que aún no se aplica, es una de las polémicas leyes aprobadas durante la gestión de Mujica que podrían ser revisadas.

Además, el FA queda en una situación de incertidumbre de cara al balotaje, ya que los analistas prevén una alianza entre blancos y colorados que podría llegar a desplazar a la izquierda del poder.

En ese contexto, el Partido Independiente podría tener la llave de la gobernabilidad, estimó Luis Eduardo González, director de Cifra, en el local canal 12. “Nadie puede gobernar solo”, advirtió.

Adolfo Garcé, doctor en Ciencia Política, destacó que “el Frente Amplio retrocede casi el doble de lo que retrocedió en la elección pasada”, cuando con 48% de los votos Mujica debió ir a un balotaje pero logró la mayoría parlamentaria.

Festejos e incertidumbre

En las sedes partidarias del Frente Amplio y el Partido Nacional la algarabía se apoderó de los militanes.

Al grito de “Soy del Frente”, los militantes del FA celebraron seguir siendo la primera fuerza política del país.

Mientras los dirigentes políticos esperan la llegada de los candidatos, el vicepresidente Danilo Astori admitió que el resultado, pese a ser peor que en la elección pasada, sería mejor “en algún puntito” a lo que esperaba su partido.

Hijo de una familia obrera, este médico socialista y masón es ejemplo del ascenso social en el Uruguay: en su juventud repartió diarios, fue mozo y trabajó en una carpintería antes de emplearse como administrativo mientras estudiaba medicina.

“Yo provengo de un hogar muy humilde y pude estudiar, en la escuela pública, el liceo público (...) soy producto de todo eso y me siento profundamente agradecido y comprometido con la sociedad uruguaya”, aseguró en una entrevista reciente con el canal VTV.

Curiosamente, uno de los máximos dirigentes de la izquierda uruguaya hizo su carrera universitaria alejado de la militancia estudiantil en la turbulenta década de los 1960 -en la que el actual presidente José Mujica tomó las armas en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros- algo que ha atribuido a sus obligaciones laborales y familiares, ya casado y con hijos pequeños.

Graduado en 1969, decidió hacer la especialidad de oncología luego de que entre 1962 a 1968 su hermana, su madre y luego su padre fallecieron de cáncer.

Mientras el país ingresaba en la última dictadura (1973-1985), Vázquez se perfeccionó en Francia para iniciar luego una larga carrera docente, médica y empresaria. El dirigente nunca dejó de ejercer su profesión ni siquiera cuando fue presidente.

Tras más de una década como exitoso dirigente del modesto club de fútbol Progreso, en 1983, hacia el final de la dictadura, Vázquez se unió en forma clandestina al Partido Socialista, iniciando una carrera política meteórica.

Con un tono directo y un fuerte carisma Vázquez llevó al FA a ganar en 1989 la intendencia (alcaldía) de Montevideo, donde reside casi el 50% de la población del país.

Fue la primera vez que un dirigente de izquierda ganaba una elección municipal y le abrió las puertas a Vázquez y al FA para ocupar un lugar de privilegio en la lucha por el poder, en competencia con los tradicionales partidos Colorado y Nacional.

Luego de dos frustrados intentos -1994 y 1999- Vázquez se convirtió en 2005 en el primer presidente de izquierda del país.

Durante su mandato se aprobaron reformas tributarias y de la salud, se creó un plan de emergencia, se implementó el Plan Ceibal, que dota a todos los escolares con una computadora, entre otros.

Lacalle Pou ya salió a proponer alianzas

El centroderechista Luis Lacalle Pou dijo anoche que buscará apoyo en otros partidos para disputar en noviembre en un balotaje la presidencia de Uruguay, ante el izquierdista y ex presidente Tabaré Vázquez, y que su ilusión de gobernar “sigue intacta”.

“La ilusión está intacta” y “no se trata de un tema de mayorías o no, se trata de llegar al gobierno y para eso tenemos que hablar con el Partido Colorado y con otros partidos que no han definido aún como el partido Independiente”, dijo el candidato del Partido Nacional (PN), en rueda de prensa.

Al cierre de esta edición el candidato del Partido Colorado, Pedro Bordaberry anunciaba su apoyo a Lacalle Pou en balotaje de noviembre.

Rechazan bajar a 16 años la responsabilidad penal

Los uruguayos rechazaron ayer una reforma constitucional que pretendía bajar de 18 a 16 años la edad a partir de la cual se puede condenar penalmente a un joven por delitos graves, una victoria para organizaciones sociales y la izquierda gobernante.
La reforma no alcanzó el 50% más uno de los votos para ser aprobada, según las encuestas a boca de urna de las encuestadoras locales.

"Por suerte el pueblo uruguayo no aprobó esta reforma retrógrada, reaccionaria y autoritaria que en nada hubiera contribuido a disminuir la delincuencia. Es una de las mejores noticias que he recibido hoy", dijo, con una sonrisa de oreja a oreja, el vicepresidente Danilo Astori.
La reforma impulsada por el candidato del Partido Colorado (PC) Pedro Abordable y apoyada por el Partido Nacional (PN) buscaba bajar la edad de responsabilidad penal a 16 años en casos de homicidios, lesiones graves, rapiñas, extorsión, secuestro y violación, entre otros delitos.

El aumento sostenido de rapiña s en la última década y los crímenes relacionados al narcotráfico transformó a la seguridad en principal preocupación de la población, pese a que Uruguay es el país más seguro de América Latina según el Global Index 2014.

“Sin duda Uruguay merece un país de convivencia pacífica y hay que seguir trabajando en eso”, celebró en tanto Federico Barreto, vocero de la Comisión nacional No a la Baja. El proyecto fue duramente cuestionado por organismos internacionales, que aseguraron que aprobarlo sería un retroceso.

“Cualquier modificación a la legislación nacional que permita juzgar a adolescentes menores de 18 años como adultos constituiría una violación a los compromisos asumidos por el Estado uruguayo ante la Convención de los Derechos del Niño”, ratificada en 1990 por Uruguay, advirtió en agosto el Sistema de las Naciones Unidas en Uruguay.

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