8 de mayo de 2014 - 00:21

Sudáfrica: primera elección post Mandela

Más de 25 millones de ciudadanos votaron ayer para elegir 400 diputados, los que a su vez designarán al presidente. Se descuenta la victoria del actual líder Jacob Zuma. Es el quinto comicio en la era post apartheid.

En un comicio tranquilo con solo algunos incidentes puntuales, 25 millones de ciudadanos votaron ayer en la quinta elección general de Sudáfrica desde el fin de la segregación racial en 1994 y a cinco meses de la muerte de Nelson Mandela, su primer presidente negro.

Cuando a las 21 local de ayer (16 hora argentina) cerraron sus puertas los más de 22.000 centros de votación, se inició el escrutinio que permitirá renovar la composición del Parlamento de 400 escaños que elegirá al presidente de Sudáfrica del próximo quinquenio.

La concordia general ni siquiera se alteró por el retraso en abrir más del 10% de los colegios electorales, donde los habilitados para votar, alrededor de la mitad de la población, hicieron con paciente calma largas colas frente a los colegios.

Aunque anoche a última hora aún no había información precisa sobre el reparto del voto, todos los observadores daban por segura la reelección de Jacob Zuma, presidente desde 2009 por el Congreso Nacional Africano (CNA) de Nelson Mandela, que dirigió una centenaria lucha contra la segregación racial impuesta en la época colonial.

Zuma, calmo y optimista, votó ayer en la mañana en su pueblo de Nkandla, en la provincia oriental de KwaZulu-Natal.

Los barrios acomodados del norte de Johannesburgo votaron con normalidad en los centros electorales dispuestos al efecto.

En el suroeste de la urbe, en el populoso antiguo gueto negro de Soweto, centenares de vecinos, muchos de ellos con camisetas del gubernamental Congreso Nacional Africano (CNA), formaron también largas colas en escuelas, iglesias y otros edificios públicos habilitados como centros de votación.

Ese tipo de imágenes se repitió a lo largo y ancho del país.

La mayoría de los sondeos indican que el descontento con el candidato oficialista por las altas tasas de desempleo, el bajo crecimiento económico y corrupción le harán perder al CNA algunos puntos porcentuales en el conteo final, pero no ponen en mayor riesgo el triunfo de Zuma.

Zuma se aseguró en los últimos meses la jefatura indiscutida del partido que terminó con la segregación racial, y ningún analista le da menos del 60% del voto popular.

Por otro lado, diversos observadores especulaban esta semana en los medios con que estas serán las últimas elecciones en las que la heroica lucha contra la segregación racial tenga peso definitivo, dado que en las próximas, las generaciones “nacidas libres” ya acumularán más del 40% del voto que llevaron esta vez.

En una agenda menos racializada, los cargos por corrupción, que le costaron a Zuma la crítica pública de dos históricos del CNA, como el arzobispo Desmond Tutu y del ex ministro de Inteligencia Ronnie Karslis, podrían ganar peso, así como la tasa de desocupación cercana al 25%.

Esto motivó que la opositora y neoliberal Alianza Democrática (DA) -a la que se sigue tomando por una formación blanca- empiece a ser la opción electoral de algunos votantes en un feudo tradicional del CNA como Soweto.

El partido liderado por la candidata a presidenta y gobernadora de la provincia del Cabo Occidental, Helen Zille, aspiraba también a disputar la mayoría al CNA en la provincia de Gauteng, motor económico del país y donde está Johannesburgo.

Zille, que según muchos especulan muy probablemente deje el mando de DA a alguno de sus integrantes no blancos (negro o “colored”, es decir hindú) tras estas elecciones, propone a su partido como el garante de un alza del empleo.

El descontento con el Gobierno estuvo detrás de los incidentes de Bekkersdal y Springs (Gauteng) o Maruleng (en la provincia norteña de Limpopo), donde jóvenes indignados por las deficiencias de los servicios públicos prendieron fuego a colegios electorales y cortaron con piquetes varias rutas.

En el noroeste de Gauteng, el candidato Julius Malema, que propone nacionalizar las minas (fuente de renta del país) y promover una reforma agraria tal como figuraba en el programa inicial del CNA, la “Freedom Charter”, espera recoger un aporte electoral importante para su EFF (Combatientes por la Libertad Económica).

El año pasado se dio allí una huelga por salarios que derivó en la “masacre de Marikana”, con 40 muertos y la primera en Sudáfrica desde el fin del apartheid.

Los resultados provisionales se darán previsiblemente a conocer mañana viernes, después de haber sido aprobados por la comisión electoral.

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