Una masa de aire caliente proveniente del desierto africano se encamina a dominar el sur del continente para el comienzo de junio. Aunque el sol y la estabilidad parecen definitivos, los expertos advierten que las corrientes del Atlántico Norte están listas para retomar el control de la situación.
La atmósfera mantiene una toma de posición rígida desde finales del año pasado, alternando breves momentos de calma con perturbaciones profundas. Esta inercia climática sugiere que el inicio de la temporada estival podría verse saboteado por un retorno brusco a condiciones típicas de los meses de octubre y noviembre.
Infiltraciones frescas y el regreso del granizo sobre el territorio italiano
En Italia, el cambio de escenario va a ser total. Mientras el próximo fin de semana del 23 y 24 de mayo se va a sentir como pleno verano en la Val Padana y las costas de Toscana y Lazio, el modelo matemático ECMWF indica que la burbuja de alta presión se va a empezar a resquebrajar hacia el final del mes.
La cosa se pone pesada porque el calor acumulado en el suelo, al chocar con las infiltraciones frescas que bajan del Atlántico, va a generar fenómenos extremos. Se vienen tormentas, chaparrones y granizadas que van a copar el norte y el centro del país, mientras que el sur capaz aguanta un poco más con el aire sahariano.
Por qué este "junio otoñal" no es un error de cálculo
Este "junio otoñal" no es un error de cálculo, sino el resultado de patrones de circulación que no quieren aflojar. Aunque el calendario diga que arranca el verano, el Atlántico todavía tiene mucho para decir, trayendo ráfagas de viento y una inestabilidad que va a hacer que el calor no dure nada.