Hay un cambio en la forma de consumo tradicional de carne en Argentina, un país carnívoro por excelencia. El dominio absoluto de la carne vacuna está cediendo para dar lugar a consumidores que se inclinan más por el pollo y el cerdo, de menor costo.
Resaltó que es una enfermedad difícil de tratar pero muy fácil de evitar. Los últimos años ha mejorado su calidad nutricional del producto.
Hay un cambio en la forma de consumo tradicional de carne en Argentina, un país carnívoro por excelencia. El dominio absoluto de la carne vacuna está cediendo para dar lugar a consumidores que se inclinan más por el pollo y el cerdo, de menor costo.
En un contexto en el que además se sostiene la costumbre de realizar cárnicos caseros, el ministerio de Salud de Mendoza alertó sobre el riesgo de triquinosis. Es que a través de esta carne se puede transmitir esta enfermedad parasitaria, causada por el consumo de carne cruda o mal cocida que contiene larvas del parásito Trichinella.
También puede transmitirse por carne de jabalí o puma infectados o chacinados sin control sanitario. En 2024, se detectaron 78 casos en Mendoza: 24 en San Martín, 20 en Luján, 15 en Guaymallén, 9 en Maipú, 5 en Godoy Cruz y 5 sin datos precisos.
En Argentina, el consumo de carne porcina alcanzó los 17 kilos por persona en 2024, el doble que hace doce años. Solo en el primer cuatrimestre de este año, las ventas de carne de cerdo subieron un 8,2%, tal cual reveló un informe de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo. En un mes, abril, las ventas de carnes porcinas y chacinados crecieron 10,2% anual según el trabajo publicado en mayo.
La preferencia se asocia a un precio más accesible. Pero en un contexto en que muchos deben cuidar los gastos, se buscan precios más bajos y en ese marco hay que tener en cuenta también la seguridad alimentaria.
Incluso el auge coincide con la época de carnes caseros y hay quienes también venden este tipo de productos como salida laboral pero sin las garantías correspondientes.
“En 2016, pollo y cerdo igualaron en conjunto el consumo de carne vacuna, y desde entonces la superaron de manera sostenida. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, esta tendencia refleja una mayor diversificación en la dieta y la búsqueda de opciones más económicas y saludables”, refirió Salud.
“Es un momento clave para recordar los cuidados que previenen la triquinosis: una enfermedad difícil de tratar pero muy fácil de evitar”, advirtió el Ministerio. Aclaró que no existe vacuna, por lo que también es fundamental el control en los criaderos: eliminar animales muertos, controlar roedores y alimentar a los cerdos con comida segura y bien almacenada.
Además, el área detalló que los síntomas suelen aparecer entre 5 y 15 días tras el consumo de carne infectada e incluyen fiebre, dolores musculares y articulares, hinchazón en los párpados, diarrea, vómitos o dolor abdominal y malestar general.
Para prevenirla, las autoridades recomiendan:
En ese marco se hace referencia al valor nutricional de la carne porcina que incluso se ha visto mejorado los últimos años. El Ministerio detalló que tiene 31% menos grasa, 14% menos calorías y 10% menos colesterol que hace diez años.
Se destaca por: