Rescataron, rehabilitaron y liberaron en su hábitat a tres lechuzas campanario

Personal de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente rescató a unos pichones de lechuzas “del campanario”, especies clave en la lucha contra las plagas de ratas.

Rescataron, rehabilitaron y liberaron en su hábitat a tres lechuzas campanario

Personal de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente, en colaboración con la Fundación Cullunche, ha reintegrado al hábitat natural tres lechuzas de campanario que fueron rescatadas cuando eran pichones.

Estas lechuzas (Tyto furcata) desempeñan un papel crucial en el ecosistema mendocino al controlar las poblaciones de ratas. Sin embargo, los tres pichones cayeron de su nido, ubicado en una gran palmera, durante el pasado mes de enero.

Roxana, una residente de Guaymallén, observó a los pequeños ejemplares en una situación vulnerable y contactó rápidamente al personal de Fauna de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque para proporcionarles ayuda.

Los especialistas evaluaron la situación y determinaron que, debido al riesgo de depredación por gatos y perros, era necesario intervenir para garantizar su seguridad. Dada la altura del nido, devolverlos sin medidas de protección era impracticable.

Los pichones fueron trasladados a la veterinaria de la Fundación Cullunche, reconocida por su experiencia en la recepción, cuidado y rehabilitación de especies de fauna silvestre.

Después de cinco meses de cuidados, los ejemplares fueron liberados en una zona rural de Guaymallén, asegurando un ambiente natural donde pudieran adaptarse nuevamente a la vida silvestre.

Sobre la lechuza campanario

La lechuza de campanario es un ave rapaz nocturna que se caracteriza por tener cara en forma de corazón y ojos negros y grandes. De mediano tamaño, su cuerpo mide entre 38-40 cm y pesa entre 300-400 g.

Reinsertaron a su hábitat a tres lechuzas campanario rescatadas en enero
Reinsertaron a su hábitat a tres lechuzas campanario rescatadas en enero

El plumaje de su espalda es de color canela amarillento, moteada con marrón. En los machos, la parte ventral es blanca con algunas manchas oscuras y en las hembras la coloración es más oscura y las manchas son más abundantes. Las patas son largas y emplumadas hasta los dedos. En la mayoría de las características externas, las hembras superan en tamaño a los machos.

Especie sedentaria, de hábitos solitarios y nocturnos, su vuelo es muy silencioso y la capacidad para la cacería nocturna viene dada por las siguientes características: suavidad del plumaje, alas anchas y redondeadas, disco facial que actúa como radar, disposición asimétricas de los oídos (lo cual le permite una recepción estereofónica de los sonidos y en consecuencia una localización precisa de sus presas), ojos situados hacia delante que le dan un mayor campo visual binocular y cuello extremadamente móvil.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA