Mis adicciones, cómo soltarlas, cómo dejar de tenerlas
Advierten sobre un aumento de los consumidores de drogas en Mendoza
Es que otro de los temas que la funcionaria planteó en cuanto a cambios de escenario es un preocupante descenso en la edad de inicio del consumo de sustancias, tanto legales como ilegales. Dijo que en Mendoza está a edades muy tempranas, entre los 11, 12 y 13 años.
Los riesgos de las adicciones en adolescentes
Y es entonces que hay que hablar de los riesgos, que en algún punto son los mismos que ya se advierten para otros tipos de consumos como las apuestas. A esta edad, al no estar completamente desarrolladas la personalidad, el juicio y las funciones de control, el consumo se vuelve compulsivo rápidamente, lo que genera casos de extrema gravedad en la adolescencia. Porque según explicó se suma otro aspecto: los chicos que empiezan a más temprana edad, suelen tener peor pronóstico de salud mental para el futuro.
"En salud mental, cualquier problema que empiece más temprano es de peor pronóstico. Si el consumo empieza antes de que se haya terminado de desarrollar la personalidad, el pensamiento, el juicio y la capacidad de reflexión, se genera rápidamente un consumo compulsivo y el abordaje de esa situación se vuelve muy difícil", remarca la especialista.
Hintuchi enfatiza que el alcohol, a pesar de ser legal para mayores de 18 años, representa un "súper problema" cuando es consumido en grandes cantidades por adolescentes en pleno desarrollo.
El tema se pone sobre la mesa en el marco de una fecha especial. Cada 26 de junio es el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas que apunta a concientizar y que la sociedad internacional esté libre del consumo de drogas.
La nueva alarma en Mendoza: el avance de la "cocaína fumada"
Si bien el último informe estadístico del Observatorio Argentino de Drogas (Sedronar) data de 2022 y muestra que Mendoza mantiene una tendencia histórica en el ranking de preferencia -liderado por el alcohol, seguido por el tabaco, la marihuana y la cocaína—, el verdadero cambio no está en el orden de las sustancias, sino en cómo se consumen y el volumen de usuarios. La funcionaria señaló que los datos nacionales se nutren de los provinciales y reflejan también la realidad de Mendoza. Pero lleva muchos años en el tema y en su función, lo que le permite hacer un análisis para observar el contexto más allá de las más lentas estadísticas.
“Si vos me preguntás en relación a la percepción, que es un dato que percibimos en la clínica, lo que más se destaca en los últimos dos años es el consumo de cocaína fumada", advierte Hintuchi.
Esta variante, también llamada "cocaína fumable" por los toxicólogos, se ha convertido en un recurrente motivo de consulta de urgencia en la provincia.
Detienen a un joven por vender drogas frente a una escuela de Capital
Detienen a un joven por vender drogas frente a una escuela de Capital
“El consumo de cocaína fumada es algo que nos está alertando y preocupando mucho porque se escucha en las guardias de los hospitales, en las guardias del SIPAU (el hospital de adolescentes) y en las derivaciones que se hacen a los centros de adicciones. Aunque no haya un número exacto, sí es un dato local de algo que está pasando en Mendoza", detalla la funcionaria.
Por qué crece la cocaína fumada en Mendoza
En el plano del análisis, la coordinadora explica que el cambio en la vía de administración podría responder a dos factores clave: la intensidad del efecto y la economía.
Por un lado, la vía fumada es mucho más rápida e intensa que la inhalada por lo que podría buscarse esta opción para tener un efecto más inmediato y fuerte.
Por el otro, aparece el factor económico. La cocaína fumada puede estar adulterada o “rebajada” con otras sustancias para abaratar su costo.
No obstante, Hintuchi aclara que las preferencias no siempre se inclinan por lo más económico y obviamente hay que considerar que estos consumos atraviesan todas las clases sociales: “En algún momento se conoció el paco, que era el resto del procesamiento, algo mucho más barato y adictivo. Pero también existe el crack, que es una variante mucho más pura y cara. Lo cierto es que el mercado ofrece opciones según el poder adquisitivo”.
El peligro de la cocaína fumada
El gran problema de la cocaína fumada radica en la velocidad con la que destruye la vida del consumidor. Al tener un efecto más inmediato pero más corto, empuja a la persona a repetir las dosis en períodos muy breves.
Pero fundamentalmente, la profesional resaltó que observan que produce un deterioro orgánico acelerado. Dijo que están observando un daño severo en el cuerpo en cuestión de meses o un año, a diferencia de otras sustancia saque puede hacerlo en más tiempo.
El director del Sedronar afirma que el problema de las adicciones es un problema de salud social
Advierten sobre un aumento de los consumidores de drogas en Mendoza
La coordinadora planteó que hay una pérdida de control: "Lleva a que más rápidamente se instale la dependencia física con el tóxico y disminuya la posibilidad del sujeto de controlar el consumo a través de su voluntad", apuntó.
Las preferencias no cambian pero suman
Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que en los operativos de la Policía contra el narcotráfico lo que más se secuestra es marihuana y cocaína. Y esto coincide con los registros de mayor consumo.
A nivel internacional se percibe esta tendencia: “El consumo mundial de drogas y el número de sustancias en el mercado han ido aumentando en las últimas décadas”, señala la Organización de las Naciones Unidas. Refiere que el dominio que la heroína ha ejercido durante un siglo en los mercados mundiales ilícitos de opiáceos se ve cada vez más amenazado por los cambios en la oferta ilegal de opiáceos. Ya agrega: “La producción, las incautaciones y el consumo de cocaína siguen aumentando, mientras que los bajos costes de fabricación y los menores riesgos de detección de las drogas sintéticas están contribuyendo a su expansión en los mercados de drogas ilícitas”, agrega.
Efectivamente, tal cual señalan los especialistas aparecen permanentemente nuevas alternativas en un mercado que va más rápido de lo que pueden detectar. De hecho, recientemente en Mendoza se informó que un camionero brasileño denunció que lo durmieron para robarle y eso llevó a la detección de una nueva droga sintética. Por primera vez en Argentina -e, incluso, en América del Sur-, se identificó la presencia de N2 Aminoindano en un "organismo activo".
Con la muerte de un médico por sospecha de sobredosis de fentanilo en Buenos Aires, se disparó la sospecha sobre el consumo local. Los consultados dijeron que si bien no hay registros, por los síntomas de algunas personas pueden sospechar que algo circula.
Qué drogas consumen los adolescentes
El Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria (2025) plantea un panorama del consumo en adolescentes y es el dato más nuevo que hay.
Allí, el Observatorio Argentino de Drogas (OAD) encuestó a poco más de 2 millones de chicos de 13, 15 y 17 años, en escuelas de gestión estatal y privada de todo el país.
Al consultarles sobre consumos durante el último año, y cómo suele suceder, las sustancias legales fueron las más consumidas. En primer lugar aparece el alcohol, que dijo haber consumido 66,4%, seguido de las bebidas energizantes con 57,1% de usuarios.
Les siguen los vapeadores y cigarros electrónicos y luego el tabaco.
Pero al pasar al plano de las sustancias ilegales, la primera que aparece es la marihuana, que dijo haber consumido 12,6% en el último año seguida de los tranquilizantes que si se suman los que lo hicieron con y sin prescripción médica (pm) suman 9,8%. Asimismo, la prevalencia de año del consumo de medicamentos estimulantes con o son pm es de 1,7%.
Los estudiantes presentan consumo reciente de otras sustancias psicoactivas tales como cocaína (2,9%), sustancias solventes e inhalables como popper, pegamentos, pinturas o naftas (2,7%), éxtasis (1,5%), pasta base o paco (1,4%), alucinógenos o anfetaminas / metanfetaminas (1,1% en ambos casos) y ketamina (0,8%).
“De forma agregada para el conjunto de algunos de los consumos indagados, el 16% de la población de estudiantes secundarios consumió alguna sustancia psicoactiva (cocaína, marihuana, éxtasis, pasta base o paco, solventes e inhalables, alucinógenos, anfetaminas / metanfetaminas o ketamina) durante el último año”, refiere el informe.
El aumento del consumo asociado a las condiciones de vida y las consecuencias
Otro aspecto que ha marcado una tendencia los últimos años es el incremento del consumo de tranquilizantes y estimulantes. No deja de ser sorprendente que 1 de cada 10 adolescentes apelen a estas sustancias. Pero además, la experta dijo que se nota un marcado aumento de estos productos en adultos, sobre todo entre los más jóvenes, en plena etapa productiva. En un contexto complejo, de sobredemanda, inquietud y mucha ansiedad, hay una búsqueda en estas sustancias de calma o estímulo.
“Después de la pandemia, notamos un incremento en el consumo de, por ejemplo, alcohol, tranquilizantes, drogas depresoras o que calman, además de que incluso vemos la complejización de algunas situaciones”, comentó. Por ejemplo, personas que tenían un consumo de alcohol que estaba controlado, y dejan de poder hacerlo.
Pero Hintuchi señaló que entre las consecuencias para la salud también hay otro impacto asociado a estos consumos en el plano social. Es que el usuario empieza a perder vínculos, abandonar espacios de sociabilización, incumplir horarios y enfrentar graves problemas debido al deseo compulsivo de consumir. Dijo que el pedido de ayuda llega a los centros médicos cuando el entorno familiar o el propio paciente registran este quiebre.