La situación cobra una resonancia particular en Argentina ante la expectativa por la gira del pontífice. La visita del Santo Padre a la región está agendada entre el 6 y el 17 de noviembre, con un paso por Argentina del 9 al 11 de noviembre. Aún se espera la confirmación luego de que el martes fuera sometido a una cirugía torácica "exitosa" por cáncer de pulmón en el hospital Gemelli de Roma.
La concentración de fieles y la movilidad poblacional previstas para las próximas semanas mantienen en vilo a las autoridades sanitarias. Para esas fechas, cabe recordar, el Gobierno nacional dispuso un esquema de feriados por la movilización de gente que implicará el acontecimiento.
Un virus en resurgimiento: las cifras del sarampión
De acuerdo con la última Evaluación de riesgo para la salud pública sobre sarampión en el contexto de eventos religiosos masivos en América del Sur, publicada por la OPS para actualizar su análisis del 5 de agosto de 2026, el panorama epidemiológico muestra un preocupante deterioro.
El papa León XIV celebró la Santa Misa en la sala habilitada en la décima planta del policlínico Gemelli, luego de su operación de pulmón
Vatican News
El mapa del brote regional incluye que 99,5% de los casos confirmados se concentran en cinco países: Guatemala (el número más alto), México, Estados Unidos, Perú y Canadá.
Hay otros países con casos reportados: Argentina (donde se notificó un caso), Belice, Bolivia, Bonaire, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Panamá y Uruguay.
Ante el escenario, la OPS evaluó el riesgo potencial para la salud humana como "alto" y el riesgo de diseminación en la región como "muy alto", con una probabilidad de ocurrencia "altamente probable" y consecuencias mayores. Asimismo, calificó con "riesgo muy alto" la insuficiente capacidad de prevención y control con los recursos disponibles.
Por qué los eventos religiosos masivos multiplican el riesgo con el sarampión
La transmisibilidad del sarampión es excepcionalmente elevada. Según la evaluación técnica, se han notificado tasas de ataque secundario de entre 75% y 90% entre contactos familiares susceptibles, y se han registrado brotes en poblaciones donde solo entre el 3% y el 7% de las personas eran vulnerables.
“Los eventos masivos religiosos reúnen condiciones que favorecen especialmente la transmisión del sarampión: contacto cercano y prolongado entre los asistentes, alta concentración de personas, alojamiento compartido, aglomeraciones en terminales y medios de transporte, e interacciones repetidas durante varios días”, detalló la OPS. El organismo recordó además que dos de los brotes de 2025 que evolucionaron hacia transmisión comunitaria nacional tuvieron su origen en encuentros religiosos multitudinarios.
Al respecto, el doctor Jarbas Barbosa, director de la OPS, remarcó: “El sarampión es altamente contagioso y estamos viendo las consecuencias de las brechas en la cobertura de vacunación en las Américas. Las familias deben proteger a sus hijos con la vacuna contra el sarampión, la rubéola y las paperas (SRP), que es muy eficaz y segura”.
Las brechas de vacunación: el talón de Aquiles
Para prevenir brotes comunitarios se requiere un piso del 95% de cobertura poblacional. Sin embargo, los datos de la OPS señalan que en 2025 la cobertura regional alcanzó solo el 88% para la primera dosis y el 85% para la segunda dosis. Se estima que unos 1,6 millones de niños no recibieron ninguna dosis de la vacuna en las Américas durante el último año.
Entre las causas de este déficit se destacan los rezagos acumulados durante la pandemia de Covid-19, la reticencia a la vacunación, barreras operativas y dificultades de acceso que afectan a poblaciones vulnerables, migrantes y pueblos indígenas.
Recomiendan vacunarse contra el sarampión antes de participar de los eventos por la visita del Papa León XIV
Frente a este escenario, Elena Obieta, infectóloga y referente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), explicó cómo funciona la inmunidad y qué medidas de cuidado deben tomarse.
“Como concepto, toda persona nacida antes del año 1965 se la considera inmune para sarampión. Porque el sarampión, a diferencia de la sífilis, una vez que tuviste contacto, lo tuviste, lo padeciste, no lo podés volver a tener. Sífilis, en cambio, no te deja anticuerpos para toda la vida”, indicó Obieta.
Y precisó: “Toda persona nacida después del año 1965 tiene que acreditar, sea en la libreta de vacunas de la infancia o en Mi Argentina, tener aplicadas dos dosis de vacuna antisarampionosa. Si no las tiene, recibe al menos una dosis, que en general es la doble viral (sarampión y rubéola)”.
Obieta hizo hincapié en la importancia de la prevención activa: “El sarampión es una enfermedad grave, sobre todo en los bebés y en los adultos, ni decirte en embarazadas, que es inmunoprevenible. Con dos dosis de vacuna, ya está, uno se queda tranquilo. El problema que tenemos en Argentina y en todo el mundo es que han caído mucho las tasas de cobertura”.
¿Qué pasa si no encuentro el carnet de vacunación? “Es una enfermedad prevenible con vacuna. La vacuna es segura. ¿Qué pasa si yo tengo las dos dosis de vacuna, no encuentro el papelito y me doy una dosis más? No pasa nada”, aclaró la especialista.
Sarampión: vigilancia epidemiológica y el riesgo de los viajes
La especialista, quien se desempeña como directora de epidemiología de San Isidro, detalló cómo operan los protocolos ante casos sospechosos en el país cuando un viajero presenta síntomas (fiebre y manchas en la piel) tras un vuelo internacional.
“La Dirección de Epidemiología del Ministerio manda a todas las jurisdicciones el listado de viajeros. Si en el listado tengo personas que estuvieron en ese vuelo, los llamamos para seguirlos por 21 días, asegurándome que no tengan fiebre ni manchas en la piel, o bien que me manden una foto donde me digan 'tengo dos dosis de vacuna'”.
Respecto a las concentraciones de gente, la profesional enfatizó que “cualquier evento multitudinario implica riesgo de transmisión de sarampión”. Y recordó un antecedente gráfico: “Una familia de uruguayos no vacunados se fueron a un evento religioso en Bolivia, y después entraron y atravesaron todo el país por vía terrestre hasta que se volvieron al Uruguay. Cuando llegaron al Uruguay estaban sarampionosos. Hubo que hacer todo el caminito para atrás para ver hasta si habían estado en una estación de servicio y rastrear al que le llenó el surtidor”.
Ante este marco, el doctor Daniel Salas, Gerente Ejecutivo del Programa Especial de Inmunización Integral de la OPS, concluyó con una recomendación clave para la población: “Las personas de 6 meses o más que no tengan evidencia de vacunación deberían recibir una dosis de la vacuna contra el sarampión y la rubéola antes de viajar o asistir al evento, preferiblemente al menos dos semanas antes”.