El 21 de agosto pasado, el máximo tribunal revirtió la primera sentencia absolutoria y encontró culpable a Kosaka como autora de cuatro episodios de abuso sexual contra niños y niñas que estudiaban y dormían en el Próvolo -entre ellos abusos sexuales simples y uno gravemente ultrajante-. Además, la condenó como partícipe de otros tres abusos sexuales cometidos por el cura Horacio Corbacho -condenado en el primer juicio-.
La monja Kumiko Kosaka, condenada por abuso sexual a niños en el instituto religioso Próvolo.
Archivo Los Andes
A partir de las 17:30 de este miércoles, 23 de septiembre, la monja deberá comparecer (de manera presencial) ante los jueces. Si bien actualmente la mujer se encuentra en libertad, no se descarta que -al tener ya una condena-, el Ministerio Público Fiscal solicite a los magistrados que Kosaka quede detenida.
Los abogados de la monja, en tanto, insistirán en la inocencia de la mujer y fundamentarán sus argumentos en la sentencia en primera instancia, aquella que la absolvió en octubre de 2023 y que, precisamente, fue revertida por la Corte mendocina.
En ese sentido, la defensa de la religiosa ya presentó un Recurso Extraordinario Federal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación con el objetivo de que se revise la reciente condena de la Corte.
Cuántos años de cárcel podría recibir Kosaka
De acuerdo con la escala penal contemplada en la causa, y teniendo en cuenta la combinación de los delitos por los que fue condenada, la pena prevista para Kosaka podría ubicarse entre los 7 y los 50 años de prisión.
Si bien la Corte decidió condenar a la monja japonesa, el máximo tribunal de la Justicia de Mendoza no fija penas en sus resoluciones. Por ello es que ahora, un tribunal de grado tendrá ahora que determinar, dentro de ese rango, cuál es la pena que corresponde a Kosaka y cuántos años de cárcel deberá cumplir.
La defensa de la la monja Kosaka insiste en la inocencia de la mujer.
Archivo Los Andes.
La audiencia de esta tarde será, en ese sentido, un nuevo capítulo de una causa que lleva casi una década y que comenzó a partir de las denuncias de alumnos y exalumnos del instituto Antonio Próvolo en noviembre de 2016.
La Corte revirtió la absolución y condenó a la monja Kosaka
La situación de Kosaka tuvo un giro histórico en agosto de este año. La religiosa había sido absuelta en octubre de 2023, junto con otras mujeres que habían llegado al segundo megajuicio por el Caso Próvolo, acusadas por su presunta participación u omisión frente a los abusos cometidos en el establecimiento.
A diferencia de las otras acusadas, Kosaka tenía también acusaciones como autora de algunos de esos abusos. Aquella decisión de 2023 fue apelada por el Ministerio Público Fiscal y por representantes de las víctimas.
La monja Kumiko Kosaka deberá comparecer de forma presencial ante el tribunal.
Archivo Los Andes.
Finalmente, la Suprema Corte de Mendoza revisó el fallo y modificó sustancialmente el escenario. Con una resolución de casi 300 páginas, el mes pasado dictaminó la culpabilidad de Kosaka (como autora -tocamientos- y partícipe de abusos sexuales) y la condenó.
Entre los hechos por los que Kosaka fue condenada como autora, sobresalen abusos sexuales simples, puntualmente tocamientos denunciados por exalumnas durante distintas situaciones vividas en el instituto.
Además, en otro expediente, un exalumno denunció que Kosaka lo tocaba y que también se hacía tocar por él. En este caso, la Corte también la consideró autora del delito.
En cuanto a las participaciones de la monja en abusos cometidos por otras personas, Kosaka fue declarada culpable por la Corte de haberle colocado pañales a una exalumna que había sido abusada sexualmente por Corbacho en un baño. Según denunció la joven oportunamente, la religiosa hzio lo que hizo para ocultar el sangrado que presentaba la víctima tras la violación.
Kosaka fue condenada como autora de abusos sexuales y como partícipe de otros abusos cometidos por uno de los curas ya condenados.
Archivo Los Andes
Otro episodio por los que fue condenada la monja involucra a una joven a quien, según la denuncia y cuando era una niña que estudiaba en el Próvolo, Kosaka envió a llevar tortitas a la habitación de Corbacho, donde finalmente fue abusada por el sacerdote.
La resolución de la Suprema Corte también mantuvo una absolución respecto de uno de los hechos que habían sido denunciados, al considerar que no existían elementos suficientes para confirmar esa acusación.
Un horror que salió a la luz en 2016
El Caso Próvolo salió a la luz el 25 de noviembre de 2016, cuando Daiana, la primera víctima, denunció los abusos que había sufrido durante su paso por el instituto Antonio Próvolo, ubicado en Carrodilla (Luján de Cuyo).
Los curas Corbacho y Corradi y el exjardinero Gómez, condenados como autores de los abusos en el primer megajuicio del Caso Próvolo.
Archivo
A partir de aquella denuncia se destapó el aberrante caso y dio inicio a una investigación que terminó reuniendo los testimonios de cerca de 20 niños y niñas sordos que habían estudiado y/o pernoctado en el establecimiento religioso.
El proceso derivó en dos megajuicios. En el primero fueron condenados los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho, además de los ex trabajadores Armando Gómez y Jorge Bordón. Corbacho recibió una pena de 45 años de prisión, mientras que Corradi fue condenado a 42 años.
En tanto, Armando Gómez recibió una pena de 18 años, mientras que Jorge Bordón fue condenado a 10 años de prisión.
Esas condenas fueron posterior y respectivamente confirmadas por la Suprema Corte mendocina y por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El segundo megajuicio, en tanto. tuvo como protagonistas a Kosaka, a la también monja Asunción Martínez (superiora de Kumiko), la exrepresentante legal Graciela Pascual y otras mujeres que trabajaban en el instituto.
En noviembre de 2016 salieron a la luz los primeros detalles del aberrante Caso Próvolo, instituto en el que fueron abusados sexualmente 20 alumnos sordos que estudiaban y dormían en el lugar.
Archivo Los Andes
En octubre de 2023, durante el juicio, todas ellas fueron absueltas en primera instancia. Pero en su reciente resolución, la Suprema Corte provincial dejó sin efecto aquella absolución y estableció la responsabilidad penal de Kosaka en los hechos señalados. En tanto, confirmó la absolución de las otras enjuiciadas.
La defensa de Kosaka también busca revertir la condena
Mientras el Tribunal Penal Colegiado N°2 se prepara para la audiencia que definirá la pena de la monja, la defensa de Kosaka también avanza por otra vía judicial.
La monja Kumiko Kosaka se desempeñó como encargada del albergue de mujeres en el Próvolo.
Archivo Los Andes
Por ello es que presentaron el mencionado Recurso Extraordinario Federal ante la Corte de la Nación. Entre otros aspectos, la defensa cuestiona, que la Suprema Corte provincial haya revertido la absolución que había sido dictada en primera instancia y plantea objeciones sobre la manera en que fueron valoradas las pruebas.