El mismo incluye la situación hídrica de las cuencas de la provincia de Mendoza a mediados de septiembre de 2022.
El mismo incluye la situación hídrica de las cuencas de la provincia de Mendoza a mediados de septiembre de 2022.
Los caudales de este río sufrieron un importante descenso a partir de principios de año y se han mantenido por debajo de los pronosticados hace un año, cuando el Departamento General de Irrigación difundió el Pronóstico.
Esto implica que, en vez de escurrir los 830 hm³ esperados, escurran un total de 775 hm³. Se concluye que es la peor temporada de escurrimientos de los últimos 50 años.
Esto también implica que cambie la clasificación del año hidrológico: pasaría de “Sequía Moderada” a “Sequía Severa”.

Otra consecuencia directa de estos escasos derrames es el nivel de reservas que presentará el Dique Potrerillos:
En vista a la próxima temporada 22/23 (que inicia el 1 de octubre próximo) y con la época de nevadas prácticamente terminada, se concluye que:
Al igual que en el río Mendoza, los caudales de este río sufrieron un importante descenso a partir de principios de año y se han mantenido por debajo de los pronosticados.
Respecto del pronóstico, cabe aclarar que no solo se tienen en cuenta los caudales del río, sino también los aportes que entregan varios arroyos al río Tunuyán aguas arriba del Dique El Carrizal. La suma de estos dos valores es lo que finalmente se distribuye en los sistemas de riego del Tunuyán Inferior y Superior.

Estos bajos caudales han repercutido sensiblemente en las dotaciones de riego y en el embalse El Carrizal:
Por otra parte, las nevadas que se han producido a lo largo del invierno muestran también una situación preocupante:
Los escurrimientos son menores a los pronosticados durante el verano, aunque durante el otoño e invierno se han cumplido satisfactoriamente.
De mantenerse este nivel de diferencias (5%) entre pronóstico y realmente escurrido, la temporada actual terminará con un derrame del orden de los 455 hm³.
Estos valores confirman el tipo de año hidrológico pronosticado como de “Sequía Severa”.

Las reservas acumuladas en todos los principales embalses de la cuenca son:
De acuerdo a lo previsto erogar en septiembre, al inicio de la próxima temporada el sistema se encontrará con la mitad de las reservas máximas que puede tener (51%).
Respecto de las nevadas, los registros son:
Los caudales del río Atuel han permanecido durante casi toda la temporada por debajo de los valores pronosticados, produciendo una diferencia entre ambos escurrimientos del orden del 10%.
De mantenerse estas diferencias, la calificación del año hidrológico cambiará de la pronosticada “Sequía Severa” a “Sequía Extrema”. Y se avizora la temporada 21/22 como la segunda peor temporada del registro histórico de 117 años.

La situación de los embalses de la cuenca es la siguiente:
Por razones técnicas, no se tiene el registro completo de las nevadas producidas en la nivométrica de Laguna del Atuel.
De acuerdo a lo observado durante la Campaña de Invierno, se ha verificado en varias zonas de la cuenca que las nevadas son similares a las del invierno pasado, como puede verificarse en la estación Las Lágrimas de la Secretaría de Infraestructura y Políticas Hídricas de la Nación.
El pronóstico del Río Malargüe para la temporada 21/22 fué de Sequía Severa, lo que se cumplió durante el año.
Por otro lado, las nevadas de este invierno han sido menores a las del año pasado y cercanas a la mitad de un año medio.
En estas circunstancias, se espera que temporada 22/23 vuelva a ser de Sequía Hidrológica Severa.
