28 de octubre de 2026 - 14:03

El Súper Niño "reemplaza" a los sismos: así son los simulacros que realizan las escuelas ante inundaciones

La Provincia reemplaza el tradicional ejercicio sísmico por una práctica ante tormentas intensas, calles anegadas y posibles aislamientos por el Súper Niño.

La preparación ante posibles contingencias climáticas asociadas al fenómeno del Súper Niño llegó a las escuelas. Este miércoles, Mendoza realizó un simulacro provincial de inundaciones en los establecimientos educativos. La actividad reemplaza el tradicional ejercicio de sismo y busca que estudiantes, docentes y familias sepan cómo actuar frente a lluvias intensas, anegamientos y dificultades para circular.

El operativo se desarrolló en los distintos niveles y modalidades educativas, con la participación de la Dirección General de Escuelas (DGE), el Ministerio de Seguridad, Defensa Civil y el Ministerio de Salud. La jornada contempló diferentes escenarios de emergencia, que serán registrados para elaborar material audiovisual con recomendaciones destinadas a las instituciones educativas de toda la provincia.

“Este año, por la situación particular dell Súper Niño, le hemos querido dar un tinte especial a este simulacro que tiene que ver con qué sucedería si hay una inclemencia de una lluvia no esperada, donde hay inundaciones, anegaciones de las rutas más cercanas”, explicó el ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Salazar.

Qué deben hacer los alumnos ante una inundación en la escuela

Durante el simulacro -que se repetirá periódicamente- se representa una tormenta súbita que provoca una acumulación importante de agua y compromete la circulación en los alrededores de los establecimientos. Según explicó el director de Defensa Civil, Daniel Burrieza, el ejercicio contempla un escenario hipotético con entre 40 y 50 centímetros de agua acumulada.

Ante esa situación, los estudiantes deberán permanecer dentro del edificio y dirigirse a los espacios seguros definidos para este tipo de contingencias. En las escuelas sin plantas superiores, una de las medidas previstas será resguardarse sobre los pupitres; en aquellas que tengan un primer piso, los alumnos podrán trasladarse a una zona elevada.

Burrieza advirtió que los lugares seguros no son los mismos que se utilizan durante un sismo. Por ese motivo, explicó que la evacuación no debe realizarse hacia el patio ni hacia la calle si las condiciones exteriores representan un riesgo. La prioridad será mantener a los estudiantes dentro de la escuela, lejos de las zonas anegadas, hasta que existan condiciones seguras para su traslado.

Otra de las medidas centrales será el corte preventivo de los suministros eléctricos, de gas y de agua. En particular, Burrieza subrayó que, ante una inundación, “lo más importante es la primera acción que se debe tener es cortar la electricidad”.

El simulacro también incluye la atención de una emergencia sanitaria. En el escenario previsto y simulado, un celador sufre una electrocución y debe ser asistido por el Servicio Coordinado de Emergencias. Debido a las condiciones simuladas, se simula su traslado a la Base Cóndor para realizar una aeroevacuación en helicóptero hacia el Hospital Central.

Por qué las familias no deben ir inmediatamente a buscar a sus hijos

Uno de los principales mensajes de las autoridades está dirigido a los padres y las familias que no deben exponerse ni trasladarse a la escuela sin una indicación oficial si las calles están inundadas.

El protocolo contempla que cada institución active un plan de llamadas para informar a los adultos responsables sobre la situación de los estudiantes y comunicar cuándo podrán retirarlos.

“Los padres van a tener que esperar a que sean solicitados para que vengan a buscar a los hijos”, explicó Burrieza, quien señaló que las calles anegadas y los problemas de circulación pueden poner en riesgo tanto a las familias como al personal de emergencia.

El director de Defensa Civil indicó que el canal habitual de comunicación será el telefónico, a través de los mecanismos que cada escuela utiliza para comunicarse con los responsables de los alumnos. También podrán emplearse las redes sociales para informar sobre lo que ocurre.

Cómo se decidirá si se suspenden las clases por las lluvias

García Salazar explicó que las eventuales suspensiones de clases se evaluarán de manera particular, según las condiciones meteorológicas y la situación de cada establecimiento.

“Se analiza caso por caso, se ve cuál es la situación, se evalúa no solo la situación de la escuela, sino del entorno”, detalló el ministro.

Entre los aspectos que se tendrán en cuenta figuran la accesibilidad, el estado de los caminos y la posibilidad de que puedan circular ambulancias, bomberos y vehículos policiales. La decisión no dependerá únicamente de las condiciones edilicias, sino también de los riesgos que puedan presentarse en los alrededores.

En ese sentido, Burrieza señaló que Defensa Civil trabaja con mapas de riesgo para identificar los sectores más vulnerables. Entre ellos mencionó las zonas bajas, los lugares cercanos a cauces aluvionales y sectores del piedemonte donde se produjeron ocupaciones que no respetaron el ordenamiento territorial.

El funcionario agregó que el Estado realiza tareas de limpieza de cauces y trabajos para mejorar el escurrimiento del agua y reducir los riesgos en esos sectores.

Si finalmente se suspenden las clases presenciales, la DGE prevé recurrir a las actividades virtuales que ya están disponibles en el portal educativo.

El estado de los edificios escolares ante el Súper Niño

Consultado sobre la infraestructura educativa frente a las contingencias climáticas, García Salazar afirmó que el Gobierno mantiene un plan de reparación y mejoramiento de los edificios escolares.

Según precisó, alrededor de 60 escuelas tienen actualmente distintos tipos de intervenciones, de las cuales entre 15 y 20 corresponden a obras de mayor envergadura, como el cambio de cubiertas de techos.

El ministro sostuvo que esos trabajos se realizan por sectores para evitar la suspensión de las clases y adelantó que durante el verano se reforzarán las tareas de mantenimiento de techos.

“Las escuelas están preparadas”, aseguró, aunque reconoció que una tormenta extraordinaria podría requerir medidas específicas según las condiciones de cada establecimiento y su entorno, ya que estas situaciones no pueden predecirse con exactitud.

El Gobierno refuerza los trabajos preventivos ante las lluvias

En paralelo con las medidas de prevención en las escuelas, la Dirección de Hidráulica del Ministerio de Energía y Ambiente abrió una licitación pública por más de $385 millones para reforzar los trabajos de mantenimiento de cauces y sistemas aluvionales ante la posible llegada del Niño y un verano con riesgo de lluvias intensas. La contratación contempla trabajos en el Gran Mendoza, las zonas cordilleranas, el Valle de Uco y el Sur provincial.

El objetivo es mejorar el escurrimiento del agua mediante la limpieza de cauces, la remoción de sedimentos y el acondicionamiento de defensas. Según informó el organismo, se busca contar con equipos disponibles en toda la provincia y capacidad de respuesta dentro de las 24 horas desde que se disponga una intervención.

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