27 de octubre de 2026 - 11:36

El Súper Niño y el riesgo de avalanchas condicionan el inicio de la temporada en el Aconcagua

La temporada de ascensos 2026/2027 debía comenzar el 1 de noviembre, pero el estado de la montaña obliga a postergar la decisión. El Gobierno realizará nuevos relevamientos para evaluar la seguridad de los accesos y las quebradas. Desde el área de Áreas Naturales Protegidas estiman que las condiciones podrían mantenerse al menos dos semanas más.

La apertura de la temporada de ascensos al Parque Provincial Aconcagua todavía no tiene fecha confirmada. La acumulación de nieve en la alta montaña y el riesgo de avalanchas mantienen en suspenso el inicio de las actividades, que, según el calendario habitual, deberían comenzar el 1 de noviembre.

El fenómeno de El Niño, con mayor probabilidad de precipitaciones en determinados períodos, agrega incertidumbre a una temporada que ya presenta dificultades antes de comenzar. La cantidad de nieve acumulada impide, por ahora, evaluar con precisión el estado de algunos sectores y preparar los recorridos que utilizan andinistas y visitantes.

Mariano Iván Funes Pinter, investigador del Conicet y director de Áreas Naturales Protegidas del Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, explicó que el Gobierno analiza las condiciones día a día y que la prioridad es determinar si existen garantías de seguridad para habilitar el ingreso.

“Todavía no estamos en condiciones en el parque. Hay mucha carga de nieve y mucho riesgo de avalancha”, señaló el funcionario, quien precisó que se realizarán nuevos relevamientos en las quebradas para establecer cómo se encuentran los accesos y los senderos.

Hasta la semana pasada, el ingreso estaba limitado y no se podía avanzar más allá del estacionamiento de la zona de acceso. Además, los equipos oficiales trabajan junto con Vialidad para despejar la playa y el camino de ingreso a Horcones.

Funes Pinter estimó que las condiciones de riesgo podrían mantenerse durante al menos dos semanas más. Aclaró que las avalanchas que preocupan a las autoridades no necesariamente llegan hasta la ruta, sino que pueden producirse dentro del parque y afectar las sendas por las que transitan los visitantes.

Una apertura sujeta a los relevamientos

La preocupación también alcanza a los prestadores de servicios, que todavía deben evaluar las condiciones de los campamentos de aproximación y de altura. Juan Herrera, histórico prestador del parque, señaló que aún no se ha podido ingresar a esos sectores para determinar qué trabajos serán necesarios antes de poner en marcha la temporada.

Herrera recordó que la última reunión de la Comisión Asesora se realizó el 23 de septiembre y que en esa oportunidad no se definió el comienzo de las actividades. Una nueva convocatoria fue fijada para el jueves 29 de octubre, encuentro en el que se espera contar con más información sobre el estado de la montaña.

La apertura, por lo tanto, no depende únicamente de una fecha establecida en el calendario. Antes de habilitar los ascensos será necesario comprobar las condiciones de los accesos, el estado de las instalaciones y la posibilidad de desplegar los servicios de emergencia que requiere una actividad de estas características.

La incertidumbre se extiende a la infraestructura que quedó expuesta a las nevadas y a los posibles aludes. Los prestadores deberán comprobar qué ocurrió con los campamentos y qué tareas de acondicionamiento serán necesarias para operar con seguridad.

El Niño puede reducir las ventanas para ascender

Incluso después de que se habilite el parque, el comportamiento del tiempo podría condicionar el desarrollo de la temporada. Según explicó Funes Pinter, el fenómeno de El Niño, con efectos previstos al menos hasta enero según los modelos mencionados en la entrevista, podría hacer más variables las oportunidades para realizar ascensos.

“Lo que va a hacer El Niño es que sean más aleatorias las ventanas de oportunidad para hacer los ascensos”, explicó.

En ese escenario, los pronósticos meteorológicos tendrán un papel central. Los equipos deberán seguir los modelos disponibles para identificar los períodos en los que las condiciones permitan avanzar hacia la cumbre. La planificación de cada salida dependerá, en mayor medida, de la posibilidad de anticipar esos intervalos favorables.

El funcionario consideró que el panorama climático podría afectar la cantidad de visitantes, sobre todo durante diciembre, cuando comienza la temporada de mayor actividad. Aunque las ventas anticipadas muestran resultados favorables, estimó que las condiciones podrían desalentar a parte de los montañistas que llegan desde el exterior y necesitan organizar sus viajes con anticipación.

La expectativa oficial, sin embargo, es que enero presente un escenario más manejable. Por eso, Funes Pinter mantiene una perspectiva favorable para el conjunto de la temporada, aunque prevé que el número de ingresos podría ser menor al esperado inicialmente.

Una temporada con nuevos prestadores y controles

A las dificultades climáticas se suma el inicio de una nueva etapa en la organización de los servicios dentro del parque. La temporada 2026/2027 será la primera después del proceso de licitación impulsado por el Gobierno provincial para ordenar la prestación de actividades y servicios en el Aconcagua.

Funes Pinter explicó que la adjudicación permitió avanzar en la organización, pero advirtió que ahora será necesario trasladar al terreno la distribución de las parcelas que fueron delimitadas mediante imágenes satelitales y mapas. La ocupación efectiva de esos espacios exigirá verificaciones y ajustes durante las primeras semanas de funcionamiento.

“Ese es el desafío de esta temporada: llevar a terreno lo que se hizo en el papel”, resumió.

También continuará el programa de bienestar animal, destinado a mejorar las condiciones de las mulas utilizadas para el transporte de cargas. De acuerdo con el funcionario, durante la temporada anterior se redujeron las lesiones gracias a los controles preventivos y a la revisión de los animales antes de cada ingreso.

Para el nuevo período se prevén ajustes y la incorporación de herramientas tecnológicas que permitan registrar con mayor rapidez los ingresos, los períodos de descanso y los tratamientos veterinarios de cada animal.

Herrera indicó, por su parte, que la Comisión Asesora también abordará la actualización de ese programa en la reunión del jueves 29. Además, señaló que se había convocado a licitación para los servicios de helicóptero y atención médica, aunque hasta el momento de su respuesta no contaba con información sobre la adjudicación.

Por ahora, la prioridad sigue siendo la misma: conocer el estado real de la montaña. La fecha prevista en el calendario no alcanza para habilitar el ingreso mientras persistan la nieve acumulada y el riesgo de avalanchas. La decisión se tomará una vez que los relevamientos permitan establecer en qué condiciones pueden comenzar las actividades.

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