Este 25 de mayo, la carbonada se presenta como una alternativa tan criolla como el locro, pero con una impronta más suave y dulzona. A base de carne, zapallo, choclo, papas, duraznos y a veces cocinada dentro de una calabaza, este guiso tradicional vuelve a ocupar un lugar en las cocinas argentinas. Ideal para quienes buscan sabor, historia y variedad en la celebración patria.
Cuál es el origen de la carbonada criolla
La carbonada tiene raíces hispano indígenas y nació en las primeras cocinas criollas del interior argentino. Su nombre proviene del método de cocción lenta, muchas veces hecha a leña o brasas, como si se “carbonizara” lentamente.
Era el guiso de las casas de familia y los puestos rurales: económico, rendidor y lleno de sabor. A diferencia del locro, que tiene un carácter más intenso y fuerte, la carbonada se caracteriza por su mezcla de lo salado con lo dulce, gracias a la incorporación de frutas secas o deshidratadas como duraznos o pasas.
Lavar el zapallo, cortar la tapa y retirar los filamentos y semillas con una cuchara. Taparlo con papel metálico y cubrir su tapa. Colocarlos en una asadera con 2 cm de agua y hornear en un horno precalentado a 180°C, aproximadamente 1 hora o hasta que esté tierno.
Paso 2
Calentar el aceite y dorar la carne en una cacerola. Sumar la cebolla y el morrón picados y rehogar todo junto. Agregar tomates pelados y picados con su jugo, las zanahorias peladas y cortadas en rodajas, y las papas peladas cortadas en cubos.
Paso 3
Condimentar con orégano, ají molido, sal y pimienta.
Paso 4
Agregar el puré de tomate y cocinar a fuego medio 15 minutos.
Paso 5
Añadir los cubos de caldo de carne y el agua caliente, asegurándose de que cubra todos los ingredientes. Cocinar a fuego bajo durante aproximadamente 50 minutos.
Paso 6
Agregar las rodajas de choclo. Siempre tiene que haber líquido, de necesitar, sumar más agua. Cocinar a fuego mínimo durante unos 30 minutos más o hasta que las papas estén tiernas.
Paso 7
Retirar el papel del zapallo y rellenar con la carbonada.
Paso 8
Colocar la tapa al zapallo. Tirarle perejil picado, a elección.