“Cuando hablamos de instituciones —agregó la Rectora—, hablamos de organizaciones y las organizaciones tienen por fin el bien común. ¿En qué pensó él y otros compañeros para decir, 'Vamos a crear una empresa?' ¿En qué pensó él? Él pensó en su riqueza, en su patrimonio, ¿no? Él pensó en el bien común y en el bien de todos los argentinos. En definitiva, pensó en la persona, no en el individuo. Pensó en la persona”.
García destacó además el carácter excepcional de la distinción: “En el Estatuto Universitario tenemos distinciones, cuando uno ya termina su vida académica, la comunidad lo distingue: profesor emérito, profesora emérita, profesor, profesora consulta, profesor honorario".
Y agregó: "El Doctor Honoris Causa siempre fue reservado no para los graduados, sino para aquellas personas que contribuyen a esa comunidad, pero que no pertenecen, insisto, a la Universidad. Este es el primer Doctor Honoris Causa que tengo el orgullo de dar a un graduado de la Universidad Nacional de Cuyo, el doctor Conrado Franco Baroto. Este es también un día histórico, el reconocimiento a nuestros graduados”.
Por su parte, Varotto sostuvo: “A este reconocimiento yo no lo veo como reconocimiento a mi persona, sino como un reconocimiento a un grupo. Es imposible hablar acá, sin decir gracias Balseiro”.
Durante su exposición sobre el futuro científico y tecnológico de Argentina y Latinoamérica, el físico propuso “romper el libreto” frente al avance de la IA y el poder de las grandes corporaciones multinacionales. Planteó que la transformación debería surgir del sector científico-tecnológico, ya que considera que no vendrá de la esfera política.
“Supongamos que somos capaces de juntar las capacidades académicas, estatales de investigación, privadas del sector nuclear, de todos los países de la región, alrededor de un par de proyectos nucleares con gran impacto. Aunamos las neuronas de todos los países de la región para soldar ese algoritmo. Si fuéramos capaces de aunar la capacidad de los países en la región y si fuéramos capaces de juntar las capacidades de los países de la región en la parte del hardware, saldría un monstruito de hardware”, afirmó.
Luego detalló: “Y si convencemos a las corporaciones locales, medianas locales de la región, por supuesto, para que se animen a formar una gran corporación de Latinoamérica para balancear la corporación del Norte, ¿qué pasaría? En mi opinión, esa es la solución. ¿Es utópica? Insisto que no. La experiencia de la ABACC y el Mercosur demuestran que la desconfianza entre países podría ser superada”.
“Lo que propongo es muy simple —agregó Varotto—, como primer paso bastaría que un pequeño grupo de personas, tanto de nuestro sistema de ciencia y tecnología, como de empresarios y banqueros, que se conozca y se tengan confianza, se pusieran en blanco y negro los primeros mecanismos que podría conservar la formación de esa gran corporación".
Y añadió: "Luego sería invitando a personas similares de otro país y así sucesivamente para que hagan. Como sería una iniciativa de personas y empresas, el posible involucramiento de entes estatales podría darse una vez que se tenga el diseño de las corporaciones y se vea claramente qué tipo de aportes podrían hacerse. Soy consciente que a primera vista parece una idea loca, pero más loca fue la idea de San Martín de cruzar Los Andes y llegar a Perú”.
La UNCuyo otorgó el Doctor Honoris Causa al físico Conrado Franco Varotto.
Prensa UNCuyo
Los 50 años de INVAP
En el marco de la distinción, autoridades del Instituto Balseiro realizaron un homenaje por los 50 años de INVAP, Investigaciones Aplicadas.
Adriana García expresó: “Es un espacio que tiene un lugar, que tiene un territorio, pero que tiene una amplitud nacional e internacional, que es parte del esquema geopolítico del mundo. Si no entendemos este espacio de experiencia y no lo defendemos, la otra categoría, que es la del horizonte de expectativa, va a quedar trunca. Estamos en este momento celebrando 50 años de un espacio de experiencia. Es una iniciativa, es el presente, pero que indudablemente tiene que proyectarse”.
La rectora también destacó el rol de las nuevas generaciones: “En este encuentro donde veo rostros de la vida universitaria —continuó diciendo la Rectora—, veo también rostros muy jóvenes y es en ellos donde se deposita este horizonte de expectativa".
Y sumó: "Son ellos los que tienen que conocer la historia, la historia del Instituto Balseiro, la historia del INVAP, la historia en los distintos contextos en los que nos tocó vivir, en los que nos tocó insistir, en los que nos tocó transformarnos, en los que nos tocó adaptarnos y en los que nos tocó crear. Son ellos la esperanza de continuar, son ellos la esperanza de que la soberanía científica y tecnológica de nuestro país sea una realidad”.
La directora Graciela Bertolino entregó una placa conmemorativa al gerente general y CEO de INVAP, Darío Giussi, quien señaló: “Hoy no festejamos el cumpleaños del INVAP. Hoy festejamos un aniversario de lo que podemos hacer los argentinos cuando nos unimos y caminamos en la misma dirección. Y parece un lugar común, pero se lo cuestiona tanto, se lo cuestiona tanto y tanto que no nos va a quedar más remedio que persistir y persistir. Y eso es lo que nos va a llevar a cumplir otros 50 años”.
La trayectoria de Conrado Franco Varotto
Varotto nació en Italia y emigró a la Argentina en 1951. A los 15 años ingresó a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y en 1959 obtuvo una beca de la CNEA para incorporarse al entonces Instituto de Física de Bariloche, actual Instituto Balseiro. Allí se graduó como Licenciado en Física en 1962 y obtuvo su Doctorado en 1968.
Entre 1968 y 1970 fue Investigador Asociado en el Departamento de Ciencias de los Materiales de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, con una beca del Conicet.
Su trayectoria docente estuvo vinculada al IB, donde ejerció la enseñanza en dos períodos. También fue Coordinador del Programa de Investigación Aplicada del Centro Atómico Bariloche de la CNEA. En 2022 participó como jurado del certamen de emprendimientos tecnológicos IB50K.
La UNCuyo otorgó el Doctor Honoris Causa al físico Conrado Franco Varotto.
Prensa UNCuyo
Varotto fue principal gestor del proyecto surgido en 1974 dentro de la CNEA que derivó en la fundación de INVAP en 1976. Fue su primer gerente general y técnico hasta 1991 y diseñó una estructura institucional que permitió a la empresa operar competitivamente en el mercado sin recibir subsidios estatales.
En el sector espacial, presidió la CONAE entre 1994 y 1996 y luego fue su director ejecutivo y técnico entre 1997 y 2018. Durante ese período dotó al organismo de un Plan Estratégico y un Plan Espacial Nacional con objetivos, cronogramas y presupuestos definidos. Desde 2018 se mantiene como asesor ad honorem.
Entre 1976 y 1987 impulsó y dirigió el proyecto de Desarrollo de Tecnología de Enriquecimiento de Uranio de la CNEA. También colaboró en la construcción del reactor de investigación RA-6 y en el desarrollo de la tecnología de zircaloy, que sentó las bases para la exportación de reactores a Argelia, Egipto, Australia, Países Bajos y Brasil.
Además, inició las gestiones para el diseño y construcción de los satélites SAC-A y SAC-B. Al frente de la CONAE coordinó el desarrollo y puesta en órbita de SAC-C, SAC-D/Aquarius, SAOCOM 1A y 1B, además del lanzador Tronador II.
Su trayectoria recibió numerosos reconocimientos nacionales e internacionales. Entre ellos figuran el Premio Lana Sarrate (1974), el Premio de la Sociedad Científica Argentina (1980-1985), el Konex de Platino (1982-1992), la Cruz Naval a los Servicios Distinguidos (2005), el Premio Consagración de la ANCEFN (2012), la Mención de Honor Senador Domingo Faustino Sarmiento (2015), el Premio Balseiro (2017), el Premio Trayectoria Houssay (2018) y la distinción de Investigador de la Nación Argentina (2019).
Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias desde 1989 y Académico Honorario de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires desde 2013. En Italia recibió el título de Caballero de la Ordine della Stella della Solidarietà Italiana (2003), el grado de Oficial de la Orden al Mérito del Gobierno de Italia (2008) y el Premio Eccellenze Venete nel Mondo de la Región del Véneto (2017).