El divulgador científico Nicolás Fernández Miranda, dialogó en "Hermoso caos" programa de Aconcagua Radio sobre su show interactivo "Hackea tu cerebro" en Mendoza. Además explicó, desde la neurociencia, cómo funciona la atención, por qué la multitarea reduce el rendimiento y qué hábitos pueden ayudar a recuperar el foco y mejorar la calidad del descanso.
La concentración y la productividad se convirtieron en un desafío cotidiano en un mundo atravesado por las interrupciones, las pantallas y la exigencia de hacer cada vez más en menos tiempo.
La exigencia cognitiva del mundo moderno suele abordar la productividad como una carrera de resistencia desprovista de método. Frente a la frustración cotidiana de "estar ocupado todo el día sin concretar nada", el divulgador científico Nicolás Miranda arribó a Mendoza para presentar su show interactivo Hackea tu cerebro, una propuesta que busca traducir los avances de las neurociencias en herramientas concretas para la vida diaria.
"Si vos querés correr un maratón de 42 kilómetros y salís a correr 10k todos los días aumentando la velocidad, a los diez días te vas a lesionar. Cognitivamente hablando hacemos exactamente eso y la pasamos mal", advirtió Fernández Miranda durante la entrevista. Según el especialista, la solución a la procrastinación no proviene de "consejitos motivacionales de vibra en abundancia", sino de comprender la biología del órgano que rige nuestras acciones.
La trampa de la multitarea
Uno de los momentos centrales de la entrevista fue la ejecución de una prueba en vivo para poner a prueba el mito de la multitarea. Ante un ejercicio sencillo que consistía en alternar números y letras en orden secuencial (A1, B2, C3...), el tiempo de ejecución se triplicó en comparación con la realización de ambas tareas por separado."¿Podemos hacer multitasking? No, no se puede. No se pueden hacer dos cosas a la vez y lo acabamos de demostrar", sentenció el autor.
Esta incapacidad de alternar focos sin pérdida de eficiencia se agrava con el entorno digital: según estudios de la Universidad de California citados por el divulgador, "las personas se auto interrumpen en promedio cada 47 segundos".
"Mucha gente quiere gestionar el tiempo, pero el tiempo no se gestiona, se gestiona la concentración. Tiempo tenemos todos; lo que no tenemos es concentración.", acotó el especialista.
La biología del descanso: luz solar y cenas tempranas
Para Fernández Miranda, la falta de concentración está directamente conectada con la crisis global del sueño. Tras remarcar que cerca del 90% de la población padece una mala calidad de descanso, desmitificó el concepto del "búho nocturno". "Decir que te concentras mejor a las 02:00 hs de la mañana es un chamuyo total. La única diferencia es que a esa hora no te interrumpe nadie", aseveró.
En lugar de recurrir a soluciones complejas o farmacológicas, el especialista destacó la variable biológica más determinante para regular el ciclo circadiano: la exposición a la luz solar matutina.
"Apenas te levantas, el primer mate de la mañana lo tomas al solcito. Eso aumenta la producción de cortisol y disminuye la melatonina", aconsejó Fernández Miranda. Asimismo, recomendó atenuar las luces de los ambientes hacia la noche mediante iluminación cálida y cenar al menos tres horas antes de ir a dormir, dado que el proceso digestivo eleva la frecuencia cardíaca e impide un descanso profundo.
Del experimento de Skinner a la dictadura del algoritmo
Al analizar la dificultad para mantener la atención en tareas complejas como la lectura, Fernández Miranda explicó que el diseño de las redes sociales hereda los principios de la psicología conductual desarrollados por B.F. Skinner en 1990.
Mediante el esquema de "recompensa incierta", plataformas de scroll infinito logran capturar la atención de forma similar a las máquinas tragamonedas."El celular es el equivalente a una hamburguesa con cheddar; la lectura es la galletita de arroz", ejemplificó Fernández Miranda para ilustrar la sobreestimulación dopaminérgica a la que está expuesto el cerebro contemporáneo.
Finalmente, refutó mandatos rígidos como la obligación de integrar el "club de las 5 AM", recordando que la genética determina cronotipos distintos en cada individuo. Finalmente, enfatizó volver a colocar a la eficiencia al servicio de las metas personales: "Nadie se levanta con ganas de ser productivo por el simple hecho de serlo. La productividad es un medio para un fin: ganar más dinero, estar con tu familia o disfrutar de tu tiempo".
Escucha la nota completa acá y podés escuchar la radio en vivo en www.aconcaguaradio.com