En la esquina de avenida San Martín y la antigua calle Los Andes -hoy Hipólito Yrigoyen- se escribe un nuevo capítulo para un edificio que forma parte del patrimonio histórico de Mendoza: la antigua Escuela Bartolomé Mitre. Se trata de un auténtico bastión arquitectónico y educativo que desde el sábado pasado se transformó en un espacio cultural devenido en una especie de templo de Mafalda y la obra del inmortal Joaquín Salvador Lavado Tejón, Quino.
El sábado se inauguró el flamante Espacio Cultural Quino, un ambicioso proyecto que recupera este inmueble con 140 años de historia a cuestas para consagrarlo a preservar y difundir el legado de Quino, promoviendo el humor gráfico, la reflexión crítica y la creatividad.
Ex escuela Mitre: el edificio mendocino de 140 años reabre reconvertido en un polo cultural dedicado a Mafalda. Foto: Gobierno de Mendoza
Es una nueva transformación para este espacio que ya pasó por varias, incluso un deterioro extremo propio de su sobrevida al uso y los sismos, pero que sobre todo, sigue siendo un ícono arquitectónico y de referencia de una época histórica.
Un siglo y medio de resistencia: el edificio patrimonio provincial
Para entender la magnitud de esta apertura, hay que viajar en el tiempo. La historia de la escuela Bartolomé Mitre comenzó en 1887, cuando una ley provincial impulsó un programa para construir doce escuelas en la Ciudad de Mendoza. Las obras, a cargo de la Constructora Carreras, Knoll y Estrella, sufrieron idas y vueltas: se paralizaron en 1889 y se retomaron recién en 1905.
Inaugurado formalmente en 1906, este edificio es hoy el único que permanece en pie de aquel plan original de principios del siglo XX. Concebido como establecimiento de educación primaria, su ubicación en el límite departamental entre la Ciudad de Mendoza y Godoy Cruz lo convirtió en un referente institucional clave, con una comunidad integrada por familias de ambos departamentos.
Sin embargo, la historia escolar del edificio se interrumpió de golpe. Tras 81 años de actividad ininterrumpida, el 20 de mayo de 1987 quedó formalmente inhabilitado debido a los graves daños ocasionados por el terremoto de 1985. Aquello motivó el traslado de la comunidad educativa a la actual sede de calle San Juan 417.
Patrimonio provincial: el edificio de la ex escuela Mitre fue declarado patrimonio. Hoy recupera su esplendor tras diversas intervenciones. Foto Gentileza Gobierno de Mendoza.
A partir de entonces, el inmueble atravesó múltiples destinos. En 1993, mediante un comodato, la Dirección General de Escuelas lo cedió al Ministerio de Cultura. Desde 1995 albergó a la Dirección de Patrimonio y prestó sus aulas a diversas asociaciones y centros culturales, como la Federación Gaucha, la Asociación Folklore de mi Tierra, el Centro Cultural de la Ancianidad y el Elenco Casa de los Títeres.
A mediados de los noventa, el avanzado deterioro estructural obligó a su cierre definitivo. Quedó bajo la custodia de la Dirección de Patrimonio, que durante más de dos décadas desarrolló acciones para su custodia y conservación.
El edificio que expresa una arquitectura de época
El edificio responde fielmente al modelo de las grandes escuelas urbanas de principios del siglo XX. Originalmente, su estructura ocupaba toda la esquina y articulaba dos grandes bloques mediante un patio que favorecía la ventilación de los espacios interiores (el cuerpo con acceso por Hipólito Yrigoyen fue demolido tras venderse parte del terreno en 1957).
Entre sus principales valores arquitectónicos destacan la riqueza ornamental de la fachada y el hall de acceso, que funciona como fuelle entre la vereda y el patio principal. Su distribución se organiza en torno a un patio central con galería perimetral, complementado por pasillos y un patio secundario. Los muros de mampuesto cocido, los cimientos de piedra, las cabreadas de madera y la tradicional cubierta de caña cosida, barro y chapa ondulada definen la identidad constructiva que luego guió las tareas de rescate.
Legado de Quino: El Espacio Cultural Quino busca preservar y difundir la obra del reconocido humorista gráfico. Foto: Gobierno de Mendoza.
Declarado Patrimonio Cultural de la Provincia en 1993 (Decreto 1617) y protegido por la Ley Provincial 6034, el inmueble comenzó a transitar su gran restauración en 2011 gracias a un convenio con el Instituto Provincial de Juegos y Casinos.
Aquella intervención integral incluyó estudios arqueológicos, consolidación estructural, recuperación de cámaras de aire, recambio de cubiertas, restauración de carpinterías y la restitución de pisos decorados de baldosas calcáreas, pisos suspendidos de pino tea y cielorrasos de lienzo. En 2015, el espacio reabrió para albergar a la Dirección de Patrimonio y al Museo de la Educación, instituciones que funcionaron allí durante una década.
Ahora, este bastión de la memoria mendocina se reinventa por completo para abrazar la obra de uno de los artistas locales más universales. La iniciativa del Gobierno provincial busca darle una nueva vida y consolidar un ámbito inclusivo, accesible y dinámico destinado a artistas, educadores, estudiantes y visitantes, donde las nuevas generaciones puedan dialogar con el universo del padre de Mafalda.