La troupe Mafalda, protagonista del Espacio Cultural.
El estudio, corazón del recorrido
La mesa de dibujo, los libros, la biblioteca y los objetos personales constituyen algunas de las piezas que permitirán reconstruir el universo cotidiano de Quino. La posibilidad de conocer ese ámbito de trabajo ocupa un lugar central en la propuesta del nuevo espacio. El estudio que el dibujante tenía en Buenos Aires fue trasladado íntegramente a Mendoza, con elementos que permiten aproximarse a sus rutinas y a las condiciones materiales en las que desarrollaba su oficio.
“En una de las salas se va a recrear el lugar donde Quino trabajaba, donde creaba: su mesa de dibujo, su habitación, sus libros, sus objetos personales, sus gustos”, explica Gareca.
La intención es que el visitante pueda descubrir a Joaquín Lavado más allá de Mafalda. Porque, aunque la historieta que comenzó a publicarse en la década de 1960 lo convirtió en una figura reconocida en todo el mundo, su producción incluyó una extensa obra de humor gráfico, atravesada por observaciones sobre el poder, las desigualdades, las relaciones humanas y las contradicciones de la vida contemporánea.
En la inauguración protocolar de anoche estuvo presente el gobernador.
El recorrido también incluirá libros que pertenecieron al artista, su biblioteca y algunos de los reconocimientos que recibió a lo largo de su trayectoria. Entre ellos estará el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, que obtuvo en 2014, una distinción que reconoció el alcance internacional de su obra.
El espacio contará con aproximadamente diez salas y distintos sectores de exhibición, distribuidos entre ambientes interiores y áreas abiertas. La propuesta combina materiales originales con intervenciones artísticas y recursos museográficos pensados para organizar la visita y contextualizar las diferentes facetas del creador.
El universo de Mafalda tendrá su propio lugar, al igual que Alicia Colombo, la esposa de Quino y una figura fundamental en su vida y en la difusión de su trabajo. El homenaje a Colombo permite incorporar a la narración del artista una dimensión afectiva que resulta inseparable de su trayectoria.
También habrá un sector dedicado a la relación de Quino con el vino, una de sus preferencias personales, además de un auditorio, un café, un patio central y una tienda con productos vinculados con Mafalda.
La combinación de esos espacios busca que el centro cultural no sea solamente un lugar de exhibición, sino también un ámbito de encuentro y actividad. La propuesta oficial contempla muestras permanentes y temporales, recursos audiovisuales, materiales en distintos idiomas y una biblioteca especializada.
Un homenaje construido con la familia
La participación de los familiares de Quino fue determinante para concretar el proyecto. El material original que se exhibirá fue cedido en calidad de préstamo, una colaboración que permite que objetos vinculados con la vida y el trabajo del dibujante regresen simbólicamente a su provincia de origen.
Mafalda y la mesa de trabajo del Maestro.
“La participación de la familia es muy activa y constituye una parte fundamental. No habría sido posible hacer este espacio sin ellos”, afirma Gareca. El funcionario considera que la decisión de acompañar la iniciativa fue un gesto significativo, tanto por la confianza depositada en el Gobierno provincial como por la posibilidad de preservar y compartir el legado del artista.
La curaduría está a cargo de Marcela Furlani, artista visual mendocina designada por la familia para trabajar en el proyecto. Su tarea se desarrolla junto con un equipo interdisciplinario que reúne profesionales de distintas áreas, entre ellas arquitectura, diseño, investigación y accesibilidad.
El trabajo museográfico procura articular los objetos personales con una lectura más amplia de la obra de Quino. La intención es que la visita no quede reducida a una sucesión de recuerdos, sino que permita comprender el contexto y las ideas que atravesaron su producción.
En ese sentido, el espacio aspira a funcionar como un ámbito de reflexión sobre el presente. El humor de Quino conserva su capacidad de interpelar a distintas generaciones porque, detrás de la aparente sencillez de sus dibujos, aparecen preguntas sobre la política, la convivencia, el consumo, la violencia, el ambiente y las relaciones de poder.
Mafalda fue una de las expresiones más reconocibles de esa mirada, pero no la única. La obra de Quino construyó un lenguaje propio, capaz de convertir una escena cotidiana en una observación incómoda o de condensar una crítica social en una imagen. Esa combinación de humor y pensamiento es uno de los aspectos que el nuevo espacio busca mantener vivos.
Una casa para el humor gráfico
La apertura del Espacio Cultural Quino también plantea una apuesta hacia el futuro. Además de preservar el legado del dibujante, el proyecto pretende convertirse en un lugar de referencia para el humor gráfico y la ilustración, con exposiciones temporales y actividades que permitan incorporar nuevas voces.
La ianuguración protocolar de anoche tuvo nutrida concurrencia.
“En Mendoza tenemos grandes referentes en la actualidad del humor gráfico”, señala Gareca. Por eso, una de las ideas es organizar muestras con artistas locales, tanto jóvenes como consagrados, y abrir las puertas a figuras de la escena nacional.
El funcionario menciona entre los posibles protagonistas de futuras actividades a Rep y Tute, dos referentes contemporáneos del humor gráfico argentino que mantuvieron vínculos con Quino y con una tradición artística que encontró en el dibujo una herramienta para pensar la realidad.
La programación no estará limitada a la historieta de Mafalda. La ilustración y el humor gráfico serán los ejes principales, aunque también se contempla la posibilidad de incorporar otras expresiones artísticas. El auditorio permitirá desarrollar actividades y encuentros, mientras que las exposiciones temporales ofrecerán la oportunidad de renovar los contenidos y establecer diálogos entre generaciones de dibujantes.
La dimensión educativa es otro componente importante. El proyecto prevé talleres, visitas escolares y propuestas orientadas a acercar el universo de Quino a nuevos públicos. El objetivo es que el espacio pueda ser recorrido tanto por quienes crecieron leyendo sus historietas como por chicos y jóvenes que descubran allí, por primera vez, sus personajes y su particular forma de observar el mundo.
Visitar el Espacio Cultural Quino
La apertura al público será hoy, aunque anoche hubo una inauguración protocolar, con la presencia del gobernador, autoridades e invitados especiales. El centro cultural funcionará de martes a domingos y feriados, de 9 a 18, en el edificio de la antigua escuela Mitre, sobre avenida San Martín 22.
La entrada será gratuita hasta el domingo 8 de noviembre inclusive. Para ingresar, será necesario gestionar previamente el ticket a través de la plataforma EntradaWeb. Después de ese período comenzará a regir el esquema de entradas informado por la Secretaría de Cultura: $1.500 para el público general y $1.300 para jubilados y estudiantes universitarios. Las visitas escolares deberán coordinarse mediante el sistema de reservas.
Los recorridos guiados se organizarán en grupos de aproximadamente 30 personas, de acuerdo con la capacidad de las salas. La modalidad permitirá que los visitantes transiten el espacio sin concentraciones excesivas y puedan detenerse en los distintos sectores de la propuesta.
Con la apertura, Mendoza suma un nuevo ámbito dedicado a uno de sus artistas más universales. El desafío será mantenerlo vivo, ampliar sus actividades y convertirlo en un punto de encuentro para lectores, dibujantes, estudiantes y visitantes.