Luciano Pereyra amplió su actividad profesional fuera de la música al sumarse a Re-Cordis, un proyecto vitivinícola con base en Gualtallary, en el Valle de Uco. La iniciativa nació junto al empresario Javier Ábrego y el futbolista Iván Pillud y busca desarrollar vinos de producción limitada con una identidad vinculada al paisaje mendocino.
El proyecto nació de una sociedad estratégica con sus amigos Javier Abrego e Iván Pillud. Juntos decidieron transformar su pasión compartida por la vitivinicultura en una propuesta comercial que busca ir más allá de la etiqueta tradicional, enfocándose en partidas limitadas que capturan la esencia del terroir mendocino bajo una mirada profundamente emocional.
Por qué Gualtallary fue elegido como origen de los vinos de Re-Cordis
La elección de Gualtallary como origen de estos vinos responde a la búsqueda de una identidad marcada por el suelo y el clima de altura. Pereyra se involucró activamente en el concepto, aplicando la premisa de que "recordar es volver a pasar por el corazón", una filosofía que rige desde la selección de las uvas hasta la estructura de cada botella. Esta conexión entre la memoria y la tierra es el mecanismo central que define la elegancia y profundidad de la marca.
Luciano Pereyra, Javier Ábrego e Iván Pillud, socios de Re-Cordis, durante la presentación de las primeras etiquetas del proyecto.
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La propuesta de la bodega se organiza en tres niveles que dialogan entre sí. La línea "Espejos" ofrece vinos frescos y expresivos, mientras que "Miradas" aporta mayor complejidad a través de la crianza. Finalmente, "Parpadeo" se erige como el vino emblema de la casa, diseñado con un gran potencial de guarda y una identidad bien definida.
El enólogo Mariano Genzel, junto a Javier Ábrego, Iván Pillud y Luciano Pereyra, durante la presentación de Re-Cordis en Buenos Aires.
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Qué lugar ocupa Luciano Pereyra dentro del proyecto vitivinícola
Para Luciano, este negocio no es una simple inversión, sino una extensión de su mundo personal donde la paciencia y el tiempo juegan un rol central. El cantante participa en la definición del estilo de los vinos, buscando ejemplares equilibrados que reflejen la misma sensibilidad que transmite en sus canciones.
A futuro, el proyecto contempla la expansión hacia el enoturismo para conectar al público directamente con el origen de cada etiqueta. De esta manera, el artista consolida un perfil empresario que, aunque lo mantiene alejado de los micrófonos, le permite seguir construyendo éxitos a través de experiencias compartidas en torno a una copa.
Quién está detrás de la elaboración de los vinos de Re-Cordis
La parte enológica del proyecto cuenta con el trabajo de Mariano Genzel. El portfolio inicial se estructuró alrededor del Malbec con tres etiquetas —Espejos, Miradas y Parpadeo—, cada una pensada con un perfil y una crianza diferentes dentro de la propuesta de la bodega.