Cada vez más instituciones educativas avanzan con medidas para regular el uso de celulares dentro de las aulas. En este contexto, el Arzobispado de Mendoza confirmó que restringirá los dispositivos móviles en sus 11 instituciones educativas con el objetivo de fortalecer los procesos de aprendizaje, mejorar la atención y favorecer la socialización entre estudiantes.
La iniciativa comenzará a implementarse desde mayo en toda la red educativa dependiente del Arzobispado de Mendoza, integrada por diez colegios y un jardín maternal.
Desde la institución señalaron que la decisión surge como respuesta a los desafíos que enfrentan actualmente las escuelas frente al uso de las nuevas tecnologías, las distracciones en clase y el impacto que generan en los vínculos y en la concentración de niños y adolescentes.
El apoderado legal de los colegios del Arzobispado, Fernando Bertonati explicó a Los Andes que el aula debe seguir siendo un espacio centrado en el vínculo entre estudiantes y docentes, el trabajo colaborativo y el proceso de aprendizaje.
En ese sentido, sostuvo que los celulares muchas veces “abren a una serie de distracciones y vinculaciones que generan otro tipo de contenidos y acciones y que corren al alumno del lugar donde está”.
“Esto está instalado en la sociedad: estoy en un lugar y a la vez estoy en otro, y finalmente a veces no estoy en ninguno”, agregó.
El antecedente de otras instituciones
Bertonati destacó que otras escuelas que ya aplicaron medidas similares registraron resultados positivos y que esa experiencia influyó en la decisión del Arzobispado.
“Cada vez más instituciones se están plegando a esto, buscando trabajar esta problemática desde un lugar educativo”, afirmó. “Cada vez más instituciones se están plegando a esto, buscando trabajar esta problemática desde un lugar educativo”, afirmó.
Además, explicó que muchas familias acompañan la iniciativa a través de acuerdos y “pactos parentales” orientados a promover un uso responsable de la tecnología y a postergar el acceso temprano a determinadas plataformas y redes sociales.
COLEGIO SAN NICOLAS
El año pasado, los padres del Colegio San Nicolás de Luján de Cuyo firmaron un pacto parental en conjunto con la escuela para prohibir a los estudiantes el uso de teléfonos celulares durante toda su permanencia en la institución.
Imagen ilustrativa modificada con IA
“Hay cosas positivas en una red social, sí, las hay, pero hay otras que no. El adolescente y el niño, más que nada, están en un proceso de desarrollo que hay que acompañar”, remarcó.
Cómo funcionará la restricción
Desde la institución aclararon que no se trata de una prohibición absoluta, sino de una limitación orientada a que los dispositivos sean utilizados únicamente con fines educativos y bajo supervisión docente.
“La vinculación con las nuevas tecnologías aparece como una necesidad”, afirmó Bertonati, al destacar que existen herramientas digitales y plataformas educativas que forman parte del trabajo cotidiano en las escuelas.
En los niveles inicial y primario, los celulares no podrán utilizarse durante toda la jornada escolar. En secundaria, en cambio, se implementará un sistema de guarda: los estudiantes deberán entregar sus teléfonos al ingresar al establecimiento y los dispositivos serán identificados y almacenados en un espacio seguro hasta la finalización de las clases.
La única excepción será cuando el docente planifique actividades pedagógicas específicas que requieran el uso del dispositivo, mediante aplicaciones educativas, plataformas digitales o herramientas de inteligencia artificial.
Salud mental, vínculos y convivencia
Bertonati sostuvo que la escuela también enfrenta problemáticas vinculadas a la salud mental, la socialización y los vínculos entre los jóvenes.
“En un aula aparecen un montón de cuestiones que tienen que ver con la salud mental, con los vínculos, con la amistad y con la socialización de los chicos, que es fundamental trabajarla en ese espacio”, expresó.
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Sobre la recepción de la medida, aseguró que “la respuesta hasta ahora ha sido muy positiva”, tanto por parte de las familias como de otras instituciones educativas.
“Con respecto a los chicos, lo han tomado bien, pero obviamente les cuesta. A algunos les parece un límite que les genera un poco de enojo o malestar. En otros casos, lo han planteado como una necesidad”, indicó.
Comunicación con las familias y sanciones
Las autoridades escolares recomendaron a las familias evitar enviar celulares de alto valor económico debido a posibles daños o pérdidas. Además, aclararon que la comunicación entre alumnos y padres continuará realizándose a través de los canales institucionales y que, ante cualquier urgencia, el colegio facilitará los medios necesarios para el contacto.
La normativa también contempla sanciones escalonadas para quienes incumplan la medida. Las primeras faltas incluirán advertencias y retención temporal del dispositivo, mientras que las reincidencias podrán derivar en notificaciones a las familias y sanciones previstas en los reglamentos internos.
El rol docente frente a las nuevas tecnologías
Por último, Bertonati destacó el papel de los docentes en un contexto atravesado por las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial.
“El rol del docente es un rol insustituible, fundamental”, afirmó.
Además, sostuvo que esperan que la medida contribuya a mejorar la convivencia escolar, aumentar la concentración y reforzar el aprendizaje dentro del aula. “El focalizarnos en el proceso de aprendizaje y dejar los dispositivos de lado va a permitir una mayor concentración”, indicó.
Finalmente, reconoció que se trata del inicio de un nuevo proceso para las instituciones educativas.
“Los resultados que esperamos son positivos. Igual es un desafío, hay que empezar a trabajar. Es el inicio de un proceso nuevo, de una nueva forma de abordar estos aspectos. Estamos tratando de responder a los interrogantes de la época y a los desafíos de la adolescencia y de la niñez en este tiempo”, concluyó.