Más de dos centenares de alumnos con vómitos, diarrea y un cuadro gastrointestinal en general en escuelas de Lavalle puso en alerta a la comunidad y al Ministerio de Salud de Mendoza. Las descomposturas de los chicos fueron la primera alarma a la que luego se sumaron adultos tanto docentes como familiares.
La más afectada es la escuela Juan Galo Lavalle, ubicada en Villa Tulumaya, donde se reportaron cerca de 200 estudiantes con el cuadro.
Aunque la investigación está en proceso, se supo cuál fue el germen que ocasionó el brote. Se trata del norovirus, un patógeno altamente transmisible, que ocasiona un cuadro gastrointestinal, y que presenta condiciones particularmente favorables para la transmisión en este tipo de entornos escolares.
La situación trascendió el fin de semana, aunque se supo a través de la prensa que el viernes pasado es cuando hubo mayor cantidad de reportes y se habla de algunos primeros casos a partir del 8 de septiembre, el martes previo.
Transmisión y síntomas de norovirus: se propaga fácilmente en ámbitos escolares y causa diarrea, vómitos y malestar general. Es fundamental el lavado de manos con agua y jabón.
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El hospital Domingo Sicoli quedó a cargo de la atención de los afectados y en alerta de la aparición de nuevas personas con infección.
“Este brote fue confirmado que ha sido por norovirus, que es un virus gastrointestinal, produce gastroenteritis extremadamente contagiosas”, confirmó la doctora Andrea Falaschi, directora de Epidemiología de la provincia.
Refirió que es una de las causas de brotes de diarrea aguda, especialmente en contextos cerrados como escuelas, jardines e instituciones cerradas, donde conviven muchas personas.
“En la escuela teníamos niños afectados de todos los grados, algunos maestros y también familiares de niños. Esto es habitual en este tipo de virus que es tan contagioso”, dijo Falaschi.
Qué produce el norovirus y cómo se transmite
Falaschi explicó que este patógeno produce, fundamentalmente, diarrea acuosa, dolor abdominal y vómitos. Tiene un período de incubación de entre 12 y 48 horas, y, habitualmente, la enfermedad dura entre 1 y 3 días. Destacó que la mayoría de los pacientes se recupera sin complicaciones.
“En las personas con alguna vulnerabilidad, como adultos mayores o niños pequeños, puede llegar a producir deshidratación, pero produce muchos vómitos. Es un virus altamente infeccioso. El mecanismo de transmisión fundamental es fecal-oral”, detalló.
Agregó que puede haber otras vías de transmisión, como el contacto directo de persona a persona con alguien enfermo y las manos contaminadas, que es una forma bastante frecuente de transmitir el virus.
“Después de ir al baño, después de cambiar pañales con niños con gastroenteritis, al tocar superficie u objetos, se contaminan los estos objetos, y luego se llevan las manos a la boca sin higienizárselas. También, durante los episodios de vómito, las gotitas del vómito pueden contaminar superficie cercana y facilitar la transmisión. Esto explica por qué se replica tan rápidamente dentro de una escuela”, advirtió la funcionaria.
Síntomas de norovirus: por qué están contagioso
Hay ciertas particularidades que hacen que este virus se propague con facilidad. No se trata solo de su alta transminibilad sino que además, se puede seguir excretando el virus en las heces hasta varias semanas después de la recuperación. Así lo resalta Mayo Clinic, que asegura que esta excreción puede durar de semanas a meses si se tiene otra afección médica.
Además, señala: “Es posible que algunas personas con infección por norovirus no presenten signos ni síntomas. Sin embargo, aún son contagiosas y pueden transmitir el virus a otros”.
Los síntomas de una infección por norovirus pueden aparecer de manera repentina e incluir los siguientes:
- Náuseas
- Vómitos
- Dolor o calambres estomacales
- Diarrea líquida o blanda
- Sensación de malestar general
- Febrícula
- Dolor muscular
Cómo se actúa ante el brote de norovirus en escuelas
Falaschi explicó que la infección produce episodios de vómito dentro del establecimiento escolar. Esto requiere limpieza inmediata, usando guantes, y desinfección posterior con un producto efectivo para el norovirus, que es el hipoclorito de sodio o la lavandina. Esto, siguiendo la concentración y el tiempo de contacto indicado por el fabricante, que es de 5 minutos.
Dijo que otra cosa importante es mantener una vigilancia diaria en la escuela. “Para aquellos alumnos que estén faltando por diarrea o vómitos, constatar que se reintegran 48 horas después de no haber tenido síntomas”, alertó.
Transmisión y síntomas del norovirus: el virus se propaga fácilmente en ámbitos escolares y causa diarrea, vómitos y malestar general. | Imagen ilustrativa / Archivo Los Andes
“También es importante extremar las medidas de higiene en la cocina y en el comedor -agregó-, ninguna persona que tenga gastroenteritis puede manipular ni preparar ni servir alimentos. Deben reforzarse las prácticas de higiene, limpieza de superficie, utensilios y la manipulación segura del agua y de los alimentos. Y el lavado de manos, por supuesto, antes de preparar, contactar con alimentos”, remarcó.
Cómo prevenir el contagio con norovirus: el alcohol no lo mata
En ese mismo marco, la médica detalló medidas fundamentales para disminuir la transmisión de la enfermedad: “Lavado de manos con agua y jabón. No con alcohol y gel, porque el alcohol no mata al norovirus. Y debe realizarse lavado de manos después de ir al baño, después de cambiar los pañales de los bebés, después de limpiar vómitos o bacteria fecal, y, por supuesto, antes de comer y antes de preparar los alimentos”. Apuntó que otra medida importante es no concurrir a la escuela enfermos.
“Los alumnos, docentes, manipuladores de alimentos, celadores que han tenido vómitos o diarrea deben permanecer en su domicilio hasta 48 horas después de no tener ningún síntoma”, planteó Falaschi.
Además, buscó llevar tranquilidad al señalar que la escuela ya ha hecho la desinfección y la limpieza a fondo de las superficies, priorizando las superficies con más contacto con los estudiantes: baños, inodoros, griferías, picaportes, barandas, escritorios y otras superficies de contacto frecuente.