El Senado de Italia dio ayer el primer paso para privar a Silvio Berlusconi de su banca en la cámara alta por la condena en su contra por fraude fiscal, pero el ex primer ministro conservador prometió que seguirá en política incluso si es expulsado del Parlamento.
La comisión para las Elecciones y la Inmunidad de la Cámara alta celebró ayer la primera votación del proceso para decidir si Berlusconi tiene que abandonar su escaño en aplicación de una ley que así lo exige, tras la condena en firme a cuatro años de prisión por fraude fiscal que dictó el Tribunal Supremo el pasado 1 de agosto.
La comisión votó sobre una propuesta para mantener la legitimidad del escaño del ex premier presentada por su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), y que fue rechazada por 15 votos contra 1.
Entre los senadores que rechazaron la solicitud de no quitar el escaño a Berlusconi y de que se detenga el proceso figuran los ocho de su principal socio de gobierno, el Partido Demócrata (PD) del primer ministro Enrico Letta, una división de opiniones que ya generó tensiones en el seno de la coalición oficialista.
Los senadores del PDL que forman parte de esta comisión parlamentaria, a excepción del que expuso la defensa de Berlusconi, Andrea Augello, no participaron en la votación final, tras comprobar que habían sido rechazadas dos exigencias suyas.
El PDL había pedido que se detuviera este proceso y se pidiera un dictamen sobre la "ley Severino" al Tribunal Constitucional italiano y/o a la Corte de Justicia de la Unión Europea de Luxemburgo, para que, en el caso de esta última, se decida si la norma contraviene o no el derecho comunitario.
El resultado de la votación supone el rechazo a los planteos del PDL en la Cámara alta y la continuación del proceso para decidir si debe aplicarse a Berlusconi la llamada "ley Severino" del Ejecutivo de Mario Monti, aprobada en diciembre pasado.
La norma establece la imposibilidad de presentarse a elecciones o la expulsión del Parlamento de personas condenadas en firme a penas superiores a dos años de cárcel.
Precisamente sobre la interpretación de esta ley se centra la decisión que deberá tomar la comisión, que tendrá que pasar luego al voto definitivo en el pleno del Senado que, de acuerdo al reglamento, deberá hacerse de modo secreto.
La votación de hoy había generado gran expectativa, ante la posibilidad de que el "no" del PD a las exigencias del partido de Berlusconi pudiera suponer el final de la coalición de gobierno.
Horas antes de la votación, el propio Berlusconi lanzó a través de un video un esperado mensaje en el que no hizo referencia directa a este asunto, aunque dio un sentido indirecto de continuidad al gobierno, al asegurar que los ministros de su formación habían preparado nuevas medidas económicas.
De hecho, está previsto que Berlusconi regrese hoy a Roma, donde se prevé que se reúna con los ministros de su formación.
En su mensaje televisado, el ex premier prometió que seguirá en política incluso si es expulsado del Senado.
El magnate de los medios, de 76 años, dijo que no cometió "ningún delito" y que es "absolutamente inocente", al tiempo que dirigió un feroz ataque contra los jueces, a quienes acusó de pervertir la democracia, y pidió una amplia reforma judicial.
"Siempre estaré con ustedes, a su lado, expulsado del Parlamento o no. No es el asiento parlamentario lo que hace a un líder", señaló el tres veces premier de Italia.
El Tribunal Supremo de Italia ratificó en agosto pasado una condena de cuatro años de prisión contra Berlusconi por fraude fiscal relativo al caso Mediaset, por el nombre de su grupo mediático.