Todos los bancos de Chipre, cerrados desde el 16 de marzo, abrirán hoy sus puertas después de la adopción de fuertes restricciones, como la limitación a 300 euros diarios del efectivo que se podrá retirar, para evitar una fuga masiva de capitales tras el rescate acordado a la isla por sus socios de la Eurozona.
El ministro de Finanzas de Chipre, Michalis Sarris, publicó ayer un decreto en el que limita a 300 euros la retirada de capital diario por persona y por banco. El decreto también establece que los pagos y transferencias al extranjero no podrán superar los 5.000 euros por mes y los viajeros que abandonen la isla solo podrán llevar consigo 1.000 euros en efectivo.
El decreto, válido durante 4 días, prohíbe cobrar los cheques en efectivo, como muchos chipriotas acostumbran a hacer. Los clientes únicamente podrán ingresar las cantidades en sus cuentas. Sarris justificó estas medidas por “la falta de liquidez sustancial y el importante riesgo de fugas de capitales, con la posible consecuencia del colapso de las instituciones de crédito”.