Rong Yuan pasó dos años con vómitos, pérdida de cabello y otros síntomas que los médicos no lograban explicar. En febrero de 2019, instaló una cámara oculta junto a su escritorio en Berkeley Engineering and Research (BEAR), una firma de ingeniería forense de California.
Las imágenes mostraron a su compañero de trabajo, David Xu, manipulando su botella de agua y, en otra grabación, vertiendo una sustancia en su interior.
Era cadmio, un metal pesado tóxico. Xu, de 41 años, fue acusado de intento de asesinato premeditado y dos cargos de envenenamiento, delitos que podían llevarlo a prisión perpetua. Sin embargo, un acuerdo con la fiscalía del condado de Alameda redujo la acusación a un solo cargo de envenenamiento y la pena a dos años de libertad condicional.
Tras completar esa condena en marzo de 2026, Xu busca que un juez la desestime. Yuan, de 50 años, ingeniera metalúrgica con doctorado de la Universidad de California en Berkeley, habló públicamente por primera vez con The San Francisco Standard y compartió los videos. “Este sistema legal ya me falló”, afirmó. Y agregó: “Este es mi último recurso”.
Dos años de síntomas sin explicación
Yuan ingresó a BEAR en enero de 2017. Xu era el único especialista en caracterización de materiales de la empresa. El primer encuentro entre ambos fue tenso: él le dijo que no podía usar el laboratorio, pero ella respondió que sabía manejar las herramientas e incluso las había reparado. Después decidió evitar nuevos cruces.
Pocas semanas más tarde comenzaron los síntomas. En julio de 2017, después de beber agua de su botella, Yuan sintió que se moría y un vecino la llevó a urgencias. En octubre sufrió otros dos episodios. Durante los meses siguientes visitó hospitales, consultó especialistas y se sometió a estudios. Incluso viajó a China para tratarse, pero una gastroscopia no encontró indicios del cáncer de estómago que sospechaba.
Sus padres llegaron desde China para cuidarla. En noviembre de 2018, cuando volvió a vomitar y avisó que no iría a trabajar, Xu le recomendó quedarse en casa hasta recuperarse y sugirió que podía haber moho en la oficina.
La sospecha de que alguien contaminaba su bebida surgió en enero de 2019, cuando la madre de Yuan tomó agua de la botella y notó un sabor agrio. Poco después, la ingeniera compró una cámara espía.
David Xu fue detenido en marzo de 2019.
Departamento de Policía de Berkeley
Las grabaciones y las pruebas de envenenamiento
Un video del 11 de febrero de 2019 muestra a Xu junto al escritorio de Yuan, con el brazo extendido hacia el lugar donde ella dejaba la botella. En otra grabación, fechada el 4 de marzo, se lo ve vertiendo una sustancia desde un pequeño recipiente blanco. Treinta segundos después, regresa, gira la botella y se va.
Yuan entregó los videos a la Policía de Berkeley, que asignó el caso a Jennifer Wilson, sargento de la unidad de homicidios. “Nadie en el mundo le habría creído que esto estaba pasando si ella no hubiera tenido pruebas”, dijo la agente al recordar el impacto de las imágenes.
Los análisis detectaron en la botella niveles de cadmio 3,5 millones de veces superiores al límite federal para el agua potable, según un informe de laboratorio citado por The San Francisco Standard. También se encontraron rastros del metal en muestras de sangre de Yuan y de sus padres, después de que su madre utilizara agua de la botella para cocinar.
El 28 de marzo de 2019, la fiscalía presentó cargos contra Xu por intento de asesinato premeditado y dos delitos graves de envenenamiento.
Rong Yuan instaló una cámara oculta en su oficina y grabó a David Xu mientras manipulaba su botella de agua
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La fianza y el acuerdo judicial
La abogada de Xu, Julia Jayne, describió el episodio como “un incidente laboral aislado” en una presentación para solicitar su excarcelación. La defensa adjuntó 11 cartas de recomendación de su esposa, amigos y antiguos compañeros. Un juez fijó una fianza de USD 2 millones y Xu salió con monitoreo por GPS.
En abril de 2019, el entonces fiscal general de California, Xavier Becerra, lo describió en una presentación judicial como “un acusado criminal altamente capacitado e inusualmente sofisticado” que “usaba diversos químicos en su trabajo”. Un juez le prohibió ejercer con sus licencias de ingeniería mientras avanzaba el proceso.
Las restricciones domiciliarias se flexibilizaron progresivamente. Xu obtuvo permisos para llevar a su hija a actividades, pasar más tiempo con sus hijos y, finalmente, salir del arresto domiciliario. En abril de 2022, se le permitió viajar dentro de Estados Unidos.
En 2023, Pamela Price asumió como fiscal de distrito del condado de Alameda con una plataforma favorable a reducir el encarcelamiento. Más tarde fue destituida por los votantes, en parte por acuerdos de culpabilidad considerados indulgentes.
Aunque Xu se exponía a una posible condena a prisión perpetua, Price le ofreció declararse culpable de un solo cargo de envenenamiento a cambio de un año de libertad condicional.
Rong Yuan instaló una cámara oculta en su oficina y grabó a David Xu mientras manipulaba su botella de agua.
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En marzo de 2024, la jueza Kimberly Colwell calificó el acuerdo como “extremadamente generoso, considerando todo en este caso” y duplicó la libertad condicional a dos años. También le ordenó mantenerse alejado de Yuan y sus padres y le advirtió: “Por favor, no toque ningún veneno en absoluto. Nunca. Nunca”.
Yuan reclamó casi USD 500.000 de restitución, pero el tribunal le otorgó USD 7.058. La decisión se basó en un informe presentado por la defensa, cuyo toxicólogo concluyó que el envenenamiento por cadmio no causaría efectos de salud a largo plazo. Yuan cuestionó la base científica del documento y evaluó demandar a Xu por la vía civil, pero abogados le advirtieron que el proceso sería costoso y sin garantías de recuperar el dinero.
La víctima se opone a que se desestime la condena
La legislación de California establece que un juez debe desestimar una condena cuando la persona cumple todas las condiciones de su libertad condicional y el delito no está entre las excepciones previstas. La fiscalía se opone al pedido de Xu, aunque la jurisprudencia estatal sostiene que los jueces no pueden rechazar estas solicitudes cuando se cumplen los requisitos.
La desestimación no borraría por completo el caso: el arresto y la condena seguirían disponibles para las fuerzas de seguridad y podrían utilizarse ante nuevos cargos. Sin embargo, Yuan teme que la condena deje de aparecer en las verificaciones de antecedentes que realicen futuros empleadores. La ingeniera afirma que todavía sufre consecuencias de salud a largo plazo y que no puede trabajar a tiempo completo.
Yuan planea asistir a la audiencia en el Tribunal Superior del condado de Alameda. La Ley Marsy le reconoce el derecho a ser escuchada como víctima del delito.
La ingeniera también publicó un artículo científico sobre las consecuencias del cadmio en su familia, dedicado a su padre, fallecido el año pasado a los 78 años por insuficiencia cardíaca. Antes del envenenamiento, escribió, él tenía la hipertensión controlada, caminaba 10 kilómetros diarios y podía subir al segundo piso con una bolsa de arroz de 23 kilos. Al final, estaba postrado y no podía comer.
Wilson, quien trabajó durante más de 20 años con víctimas como detective de homicidios, recordó la perseverancia de Yuan. “Él nunca la debilitó: incluso cuando estaba tan enferma, ella siguió peleando”, dijo.