El poder electoral de Venezuela alejó ayer la posibilidad de que el referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro se realice este año como pretende la oposición, tras anunciar los pasos que aún faltan para llegar a la convocatoria.
El poder electoral de Venezuela alejó ayer la posibilidad de que el referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro se realice este año como pretende la oposición, tras anunciar los pasos que aún faltan para llegar a la convocatoria.
La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, anunció que la recolección de cuatro millones de firmas (20% del padrón electoral) necesarias para convocar al referéndum se realizaría a fines de octubre, lo que cayó como un balde de agua fría en la oposición, que exige celeridad.
La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) acusa al CNE de servir al chavismo y de retrasar el proceso para evitar que el referéndum se haga antes del 10 de enero de 2017, cuando se cumplen cuatro años del mandato presidencial.
Si el referéndum se realiza este año y Maduro pierde, se debe llamar a elecciones; pero si es revocado después de esa fecha, los dos años restantes de mandato los completará su vicepresidente.
En un acto en la sede del órgano electoral, transmitido por la televisión local, Lucena precisó que una vez que la oposición recolecte las firmas, lo cual debe hacer en tres días, el CNE tendrá “entre 28 y 29 días” para verificarlas, y, si son avaladas, se convocará al referendo para que se efectúe en un plazo máximo de tres meses, lo que podría llevar hasta fines de febrero o inicios de marzo.
El ex candidato presidencial Henrique Capriles, férreo opositor de Maduro, calificó la declaración de Lucena como “un ejercicio de cinismo y mentiras”.