24 de septiembre de 2015 - 00:00

Santos y las FARC acordaron una amnistía y la paz está más cerca

El presidente colombiano y “Timochenko”, jefe máximo de la guerrilla, excluyeron crímenes de lesa humanidad.

El presidente Juan Manuel Santos, que arribó ayer a Cuba, y el máximo jefe de la guerrilla de las FARC Timoleón Jiménez, “Timochenko”, se reunieron ayer en La Habana y acordaron una “amplia amnistía” tras el cese del conflicto armado, pero excluyendo a los crímenes de lesa humanidad.

“El Estado colombiano otorgará la amnistía más amplia posible por delitos políticos y conexos. (...) En todo caso no serán objeto de amnistía o indulto las conductas tipificadas en la legislación nacional que se correspondan con los delitos de lesa humanidad, el genocidio y los graves crímenes de guerra, entre otros delitos graves como la toma de rehenes u otra privación grave de la libertad, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual", señala el texto del acuerdo.

En un histórico anuncio, el mandatario y los rebeldes, encabezados por su máximo líder, “Timochenko” anunciaron un acuerdo trascendental para reparar a las víctimas de un conflicto de más de 50 años y para someter a juicio a guerrilleros y militares que hayan cometido delitos de guerra.

“Vamos a lograr el máximo de justicia para las víctimas y no habrá impunidad”, dijo Santos. “Con Timochenko, hemos acordado que a más tardar en seis meses debe concluir esta negociación''.

El acuerdo incluye la reparación de las víctimas, el castigo para los actores implicados en el conflicto, la creación de una Comisión de la Verdad que investigue los delitos cometidos, de una jurisdicción especial para la paz, que investigará estos delitos y sancionará a sus responsables, y la no amnistía para los autores de delitos de lesa humanidad.

El anuncio fue hecho en La Habana, donde representantes del gobierno y de la guerrilla han sostenido negociaciones desde hace casi tres años para tratar de poner fin a más de 50 años de confrontaciones entre las partes.

“La paz está cerca”, dijo Santos antes de viajar de forma sorpresiva a Cuba adonde llega “para reunión clave con negociadores con el fin de acelerar el fin del conflicto”, escribió en un tuit.

Timochenko, cuyo paradero hasta ahora se desconocía, llegó a La Habana, según las fotografías publicadas por la guerrilla en su cuenta de Twitter, pero se desconoce el momento exacto de su arribo a la capital cubana.

En las últimas horas, Colombia ha sido un hervidero de rumores ante la posibilidad de que el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hubieran alcanzado un acuerdo sobre este polémico punto relacionado con las condenas que deberían pagar los líderes guerrilleros por abusos cometidos en contra de los derechos humanos.

De confirmarse el acuerdo, se habría superado el punto más espinoso y quizás el último obstáculo antes de llegar a un acuerdo final para poner fin a medio siglo de conflicto interno que ha incluido sangrientos combates, muertes, desplazamientos, y secuestros, alimentados por el tráfico de las drogas.

El anuncio llegaría después de la visita del Papa Francisco a Cuba y advirtiera que ésta es la última oportunidad para alcanzar la paz. El Pontífice agregó que las partes no tienen el derecho a fracasar en ésta, su mejor oportunidad de paz en décadas.

Después de tres años de negociaciones, las partes llegaron a acuerdos sobre una reforma agraria, la participación política para los guerrilleros que dejen las armas y la forma de combatir conjuntamente el tráfico de drogas.

Como un gesto de buena voluntad respecto del proceso de paz, las FARC iniciaron el 20 de julio un cese unilateral al fuego que ha reducido la violencia política en el país a niveles también históricos. Paralelamente, la guerrilla participa, juntamente con soldados colombianos, en un plan para la eliminación de miles de minas antipersonales terrestres sembradas por los rebeldes en algunas zonas del país.

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