La temporada de verano suele traer algunos días de calor extremo, con altas temperaturas. Cuando suceden 3 o más días consecutivos con estas características, la población se enfrenta a lo que se conoce como “ola de calor”.
La temporada de verano suele traer algunos días de calor extremo, con altas temperaturas. Cuando suceden 3 o más días consecutivos con estas características, la población se enfrenta a lo que se conoce como “ola de calor”.
Anteriormente, las olas de calor ocurrían una o dos veces por año, y se limitaba a pocos países. Sin embargo, con el cambio climático mundial, se ha observado, entre los años 2000 y 2018, un incremento de la magnitud, duración e intensidad de las olas de calor a nivel global. Est
Cuando ocurren estos fenómenos, las personas son más propensas a sufrir agotamiento por calor o golpes de calor que son trastornos ocasionados por el aumento de la temperatura del cuerpo como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas y humedad o el esfuerzo físico intenso (ejercicios) en altas temperaturas. En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura. El golpe de calor es una forma grave de lesión por calor y la temperatura del cuerpo alcanza los 40° C o más.
“Uno de los grupos más vulnerables en épocas de extremo calor son los niños menores de 5 años, sobre todo aquellos que presentan comorbilidades (enfermedades crónicas, obesidad, desnutrición, etc). Por eso la importancia de la exposición al sol en las horas indicadas por los especialistas, el uso de protector solar y la hidratación constituyen pilares fundamentales para evitar consecuencias como quemaduras solares (en sus distintos grados de gravedad) y/o deshidratación, que son patologías frecuentes de ver en esta época del año” explica la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC y explica los síntomas a los cuales las personas tienen que prestar atención:
“Si notamos que un niño puede estar atravesando un golpe de calor, siempre es importante realizar una consulta con un profesional. Sin embargo, hasta llegar al establecimiento de salud, lo más importante es ofrecerle líquidos al niño, mantenerlo lo más fresco posible, detener la actividad (si estaba realizado algún juego en casa, o actividad en una colonia, por ejemplo) y mantenerlo en reposo hasta que sea valorado por un profesional y reciba la atención necesaria”, detalla la profesional.
Es importante tener en cuenta las medidas preventivas, y los síntomas ante los cuales consultar. De esta manera, las personas se pueden preparar para una de las épocas más esperadas del año, y disfrutar de ella junto a los más pequeños de la familia, de una manera más segura.
“Es importante saber que durante la época estival los niños y los adultos mayores son muy vulnerables al calor, entre todos tenemos que cuidarlos. Asimismo, resulta fundamental para la salud de todas las personas de todas las edades que se tomen conductas activas para evitar el golpe de calor”, finaliza la Dra. Valeria El Haj.