El gobierno ruso afirmó este lunes que está dispuesto a hacer su contribución al nuevo plan de rescate de Chipre, que amenaza con una quita a los depósitos de las grandes fortunas en la isla, pero que no afecta a las filiales locales de las entidades financieras rusas.
El presidente Vladimir Putin "estimó posible apoyar los esfuerzos del presidente de Chipre y de la Comisión Europea para resolver la crisis", declaró el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, citado por las agencias rusas.
El presidente, agregó, pidió a su gobierno que estudie "las condiciones de reestructuración del crédito" de 2.500 millones de dólares, acordado por Moscú a Nicosia en 2011, como lo pide Chipre.
Esta reacción es diferente al enojo expresado por el jefe de Estado ruso la semana pasada luego de un primer acuerdo concluido entre la UE y Nicosia, elaborado sin concertación con Moscú.
Las autoridades rusas declararon en varias ocasiones, durante los últimos meses, que estaban dispuestas a flexibilizar las condiciones de su préstamo, prorrogando el vencimiento, fijado actualmente para 2016, o rebajando las tasas de interés. Pero el ministro de Finanzas chipriota, Michalis Sarris, que viajó la semana pasada a Moscú con este objetivo, no obtuvo respuesta. El gobierno ruso había afirmado que se decidiría sobre el tema una vez alcanzado un acuerdo definitivo con Bruselas.
El nuevo plan alcanzado ayer de madrugada en Bruselas "pone un peso adicional en los grandes depositantes, en su mayoría rusos", señalan los analistas de Alfa Bank.
El acuerdo abandona la idea de un gravamen excepcional a los depósitos en la isla, juzgado confiscatorio por los rusos cuyos haberes en Chipre alcanzan, según la agencia de calificación financiera Moody's, 31.000 millones de dólares.
Pero los grandes clientes de los dos principales bancos del país, Bank of Cyprus, recapitalizado con los depósitos importantes, y Laiki Bank, cuyo cierre está planificado, pagarán un alto precio. El presidente de la comisión de Asuntos Exteriores de la Duma, Alexei Pushkov, criticó en Twitter un "rescate" que se hace "robando a los depositantes".