La rubia que fuera debilidad para Diego Armando Maradona ahora es una ladrona de joyas. No sólo hechó de su casa de Dubai a Rocío Oliva, y su familia, sino que además le demandó haberle robado. Y tan convencido está Maradona de esta acusación que ahora reafirmó la denuncia.
Según Maradona, ninguna de sus tres empleadas tailandesas son responsables por este hurto sino que cree que la principal sospechosa es Rocío Oliva (él descubrió que le faltaban estos objetos (valuados en un total de 200 mil dólares) a los cuatro días de que Oliva y su gente se fuesen de la casa.
Con este argumento el ex futbolista le exigió a Interpol la captura internacional de su ex pareja, impidiéndole la salida del país (ella quería viajar a Brasil a ver a la Selección, pero no podrá ser). Hay que tener en cuenta que las leyes de los Emiratos Árabes prevén que un extranjero que fue declarado culpable de un delito como el hurto debe tener una condena de prisión de dos años.
Rocío no piensa quedarse atrás y dicen que le hará una demanda por violencia de género a Maradona. ¿Que si terminó mal su relación? Mal, no: horrible.