Los autores del ciberataque mundial lanzado el viernes exigen el pago de un rescate en bitcoins, una moneda digital que permite el anonimato pero, en este caso, ante la movilización internacional quizás no sea suficiente para ocultar sus rastros, aseguran expertos.
El bitcoin, que nació de un programa subido a internet en febrero de 2009 creado por uno o varios informáticos utilizando el nombre de Satoshi Nakamoto, es una moneda virtual autorregulada, que preserva el anonimato de sus propietarios.
En la pantalla que aparece en centenares de miles de ordenadores infectados por el virus “Wannacry” en los últimos días en 150 países, aparece un vínculo para permitir a las víctimas comprar bitcoins y luego una dirección para enviar el rescate, a cambio de la promesa de los piratos de liberar los documentos criptados por el virus.
“El bitcoin es el dinero en efectivo digital”, explicó Nicolas Debock, inversor de Balderton Capital, especialista en monedas virtuales. “Las transacciones son totalmente anónimas, no recusables. En cambio, es posible rastrearlas”, continuó.
“Todas las transacciones están inscritas en las cadenas de bloques, llamadas blockchains. Es anónimo, pero todo el mundo puede vigilar una dirección bitcoin y ver cómo se mueve el dinero”, agregó. “Nadie podrá tomar ese dinero, pero será posible seguir el rastro de la actividad de esa cuenta”, aseguró.
Para Pierre-Antoine Gailly, relator en 2015 de un informe sobre el bitcoin y las monedas virtuales para el Consejo Económico, Social y Medio ambiental francés (CESE), esto plantea “un problema mayor”.
“El bitcoin no necesita de ningún banco, por lo tanto esta circulación 'monetaria' escapa a toda supervisión, a todo control”.
“Las cuentas no tienen una dirección física, no hay dirección bancaria, no hay un emisor central”, explicó subrayando que se destaca el anonimato.
La importancia de los daños a las computadoras del mundo entero obligará a los servicios de investigación y de inteligencia a vigilar de cerca la dirección bitcoin indicada para el pago de los rescates, estiman los expertos.