El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, celebró ayer como una victoria para España que el presidente catalán Artur Mas y su formación Convergencia i Unió (CiU) hayan retrocedido en las urnas tras su giro soberanista, a pesar del fuerte avance del independentismo.
"En mi vida política jamás he visto una operación política tan ruinosa como la del Mas", dijo Rajoy a puerta cerrada ante el Comité Ejecutivo Nacional del derechista Partido Popular (PP), reunido en la sede central de la calle Génova de Madrid.
"La operación CiU queda ahí para los estudiosos"; "faltó responsabilidad y prudencia", remarcó el jefe del Ejecutivo español el día después de los comicios catalanes, según trascendió a la prensa española.
Tras la reunión del PP, la secretaria general de los conservadores, María Dolores de Cospedal, transmitió en conferencia de prensa el mismo mensaje con otras palabras: "La estrategia de Mas ha sido un fiasco, un fracaso".
Las elecciones catalanas suponían un gran desafío para Rajoy, ya que el presidenta catalán, Artur Mas, adelantó los comicios en busca de una mayoría "excepcional" para liderar a Cataluña hacia la secesión, tras una multitudinaria manifestación a favor de la independencia que tuvo lugar en Barcelona el pasado 11 de setiembre.
Mas, cuyo partido de derecha conservador implementó duros ajustes, se puso al frente del reclamo soberanista en un momento económico muy difícil para Cataluña, la región más rica de España pero también la más endeudada.
Los catalanes respondieron a la apuesta en las urnas: CiU resultó vencedor con 50 escaños pero se quedó muy lejos del objetivo de la "mayoría absoluta" -68- que pedía Mas, al retroceder 12 escaños.
Rajoy destacó que el PP consiguió en Cataluña "el mejor resultado electoral de su historia", aunque sólo sumó un diputado más a los que ya tenía, quedándose en 19 y pasó de ser la tercera a ser la cuarta fuerza del parlamento.