La patronal e influyente Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y el opositor Movimiento Sin Miedo (MSM, centroizquierda) cuestionaron la decisión del presidente de Bolivia, Evo Morales, de nacionalizar ayer cuatro empresas eléctricas, subsidiarias de la española privada Iberdrola.
"Tenemos que soportar nuevamente una arremetida sin razón alguna, (porque) la empresa estaba cumpliendo con su trabajo", afirmó ayer en conferencia de prensa el presidente de la CEPB, Daniel Sánchez.
Sánchez acotó que no es la primera vez que pasa algo así y esta vez que las empresas eléctricas "han sido intervenidas, a través de una normativa que creemos que es injusta, un decreto que no contiene la realidad de lo que debería ser, pues las empresas no han demostrado en ningún momento fallo en el servicio".