El presidente ruso Vladimir Putin condenó ayer la “rusofobia contraproducente” de los países occidentales, en la inauguración del foro anual del mundo empresarial ruso, vitrina para el Kremlin de una economía que vuelve a despegar y atrae a inversores del mundo entero.
El primer ministro indio, Narendra Modi, es el invitado de honor del presidente ruso, que este jueves le recibirá coincidiendo con el foro económico internacional que se celebra en San Petersburgo.
El foro coincide con una economía rusa que se está recuperando tras dos años de recesión, provocada por la caída del petróleo y las sanciones internacionales por el conflicto en Ucrania.
Este alejamiento entre Rusia y Occidente no parece haber mejorado con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ni de Emmanuel Macron a la presidencia francesa.
La “rusofobia” de los occidentales, dijo Vladimir Putin durante un reunión con la prensa, es “evidente” y ha llegado “demasiado lejos”. “Pero no durará eternamente porque se tomará conciencia de que es contraproductiva y que perjudica a todo el mundo”, añadió.
Según el presidente ruso, esta política está relacionada con la emergencia de un mundo multipolar, gracias a los esfuerzos de Rusia, lo que no gusta a aquellos que quieren imponer a Moscú “restricciones económicas cuyo efecto es nulo”, aseguró Putin.