El presidente ruso, Vladimir Putin, reapareció en público ayer tras una inhabitual ausencia de 10 días, y rechazó con ironía los "rumores" que circularon acerca de su paradero y su estado de salud.
El presidente ruso, Vladimir Putin, reapareció en público ayer tras una inhabitual ausencia de 10 días, y rechazó con ironía los "rumores" que circularon acerca de su paradero y su estado de salud.
“Nos aburriríamos si no hubieran chismes”, dijo Putin al reaparecer junto al presidente kirguís, Almazbek Atambayev, al inicio de una reunión en el palacio de Konstantinov, en las afueras de San Petersburgo.
También recurrió a la ironía el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, bombardeado con preguntas la semana pasada sobre los rumores relativos al presidente.