Decenas de manifestaciones tuvieron lugar hoy a las calles de ciudades de Europa y Asia para protestar por la asunción de Donald Trump como el presidente número 45 de Estados Unidos.
Decenas de manifestaciones tuvieron lugar hoy a las calles de ciudades de Europa y Asia para protestar por la asunción de Donald Trump como el presidente número 45 de Estados Unidos.
En Londres, decenas de miembros de diversos grupos activistas se reunieron esta mañana en nueve puentes diferentes a lo largo del río Támesis.
Los militantes desplegaron pancartas con mensajes como "Construyamos puentes, no muros" o "unidos contra la islamofobia", en referencia a las dos políticas más controvertidas anunciadas por Trump: la construcción de un muro en la frontera con México y la limitación de la entrada a Estados Unidos a los musulmanes.
Sin embargo, la protesta no se dirigió sólo contra Trump, sino también contra el "Brexit", según afirmó a la agencia de noticias DPA una de las organizadoras, Sophie Dyer. "Sentimos que el mundo está cada vez más dividido y que está en ascenso la extrema derecha", expresó Dyer.
"Estamos enviando un mensaje a Donald Trump y a los defensores del populismo de ultraderecha en todo Reino Unido y Europa y también de solidaridad a quienes en Estados Unidos se sienten dolidos", añadió Tim Kiely, del Partido Verde.
Mientras que en España, el partido izquierdista Podemos se sumó a la campaña contra Trump con el despliegue de una pancarta con el lema "Construyamos puentes, no muros" en el céntrico Puente de Toledo de Madrid.
"Es una reacción global que pretende ser una señal de alarma y también un aviso: el mundo entero está pendiente de Estados Unidos y no va a tolerar que se materialicen las derivas machistas, racistas o autoritarias" de Donald Trump, sostuvo el jefe de Relaciones Internacionales de la formación, Pablo Bustinduy.
Protestas similares, pero con escasa concurrencia, tuvieron lugar en una veintena de ciudades de Francia, Alemania, Portugal, Bélgica y Holanda.
En Asia, centenares de personas encabezadas por activistas de izquierda salieron a las calles de Manila, la capital de Filipinas, hacia la embajada estadounidense para pedir al presidente Rodrigo Duterte que se mantenga vigilante frente a Trump y mantenga una política exterior independiente respecto a Estados Unidos y reclamaron la retirada de las tropas estadounidenses de Filipinas.
"Aunque Estados Unidos cambie de administración, las políticas imperialistas continuarán, igual o peor, tratando de manejar y controlar Filipinas. Ya es hora de que saquen la tropa (estadounidense) de aquí", declaró Jordan Fonda, un estudiante filipino de 18 años que participó en la pacifica protesta.
El pasado octubre, el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, prometió derogar los acuerdos militares existentes con Estados Unidos para poner fin a la presencia de tropas estadounidenses en el país en los dos próximos años bajo la premisa de seguir "una política exterior independiente".
Asimismo, muchos manifestantes expresaron el temor a que las ideas sobre la inmigración de Trump perjudiquen a los casi dos millones de filipinos que viven en Estados Unidos o a aquellos que se plantean emigrar allí.
Poco antes en Sri Lanka, otro grupo se reunió ante la embajada estadounidense en medio de un imponente dispositivo de seguridad con pancartas gritando eslóganes de crítica contra los comentarios de Trump referidos al medio ambiente, la guerra o los inmigrantes.
La organización defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional emitió un comunicado antes de la toma de posesión, alertando que su presidencia podría marcar un retroceso en las libertades logradas con tanto esfuerzo tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.
"A cada uno de nosotros le corresponde combatir la retórica maliciosa de discriminación, odio y xenofobia", dijo el secretario general de la ONG, Salil Shetty. "Amnistía hará frente a la injusticia", añadió.