29 de septiembre de 2026 - 22:00

Conoce a Eric Thompson, el ingeniero de 39 años que ha coleccionado 5.000 paquetes de condimentos, incluido un sobre de pasta de dientes de 1950

Su archivo reúne miles de diseños de ketchup, mostaza, mayonesa y salsas de distintas marcas y países.

Para la mayoría de las personas, un sobrecito de ketchup, mostaza o salsa picante tiene una vida útil de apenas unos minutos. Para Eric Thompson esos pequeños envases cuentan una historia. Este ingeniero informático de 39 años, residente en Helotes, Texas, convirtió lo que para casi todos son objetos descartables en una colección de aproximadamente 5.000 paquetes individuales de condimentos.

Su afición no consiste simplemente en guardar sobres de comida rápida. Thompson limpia, clasifica, fecha y documenta cada pieza, hasta convertirlas en parte de un archivo dedicado a la evolución del diseño y el packaging de estos pequeños productos.

El resultado es una colección que reúne alrededor de 3.100 diseños diferentes y que permite recorrer décadas de cambios en marcas, colores, tipografías, sabores y estrategias de presentación.

De la salsa picante al ketchup: miles de diseños diferentes

La colección de Thompson abarca prácticamente todo el universo de los condimentos que pueden encontrarse en restaurantes y cadenas de comida rápida. Hay ketchup, mostaza, mayonesa, relish, salsa barbacoa, miel, mermeladas, salsas para mariscos, vinagre y una gran variedad de condimentos de inspiración asiática.

También aparecen envases especialmente reconocibles, como los pequeños recipientes de ketchup con forma de caja utilizados por Whataburger. La colección de salsas picantes es la más grande, con cerca de 760 diseños diferentes.

Entre las marcas ocupa un lugar destacado Taco Bell, cuyos envases representan casi 400 piezas distintas dentro del archivo. La enorme variedad de salsas que comercializó la cadena y su particular tradición de utilizar frases y diseños llamativos hicieron que sus paquetes se convirtieran en piezas especialmente interesantes para un coleccionista.

Thompson documenta buena parte de estos hallazgos en su sitio web, Condiment Packet Archive, donde los paquetes aparecen organizados por distintos criterios, entre ellos marca, color, fecha y sabor. También utiliza TikTok para mostrar descubrimientos y contar las historias detrás de algunos de los ejemplares más llamativos.

Todo comenzó con un arcoíris de sobres

La colección nació de una manera bastante accidental. En 2007, mientras estudiaba en la Universidad Estatal de Pensilvania, Thompson vio una disposición de sobres de condimentos en una zona común de comidas.

Tiempo después, el proveedor de los productos cambió y aquella particular disposición desapareció. Antes de que todos los paquetes fueran retirados, Thompson decidió conservar algunos.

Ya no se trataba únicamente de guardar los sobres que le parecían atractivos. Thompson comenzó a prestar atención a los cambios en los envases y a la manera en que las empresas modificaban sus diseños a lo largo del tiempo. Hoy intenta conseguir al menos tres ejemplares de cada diseño nuevo que encuentra.

Cada paquete pasa por un proceso de conservación

Coleccionar estos objetos requiere bastante más trabajo que simplemente guardarlos después de comer.

Thompson abre cuidadosamente cada paquete y retira su contenido. Muchas veces, el condimento termina siendo utilizado en sus propias comidas. Después llega una etapa fundamental: limpiar el envase.

Thompson calcula que procesa alrededor de cinco paquetes por noche, por lo que existe una cantidad considerable de ejemplares esperando su turno para ser limpiados, identificados y archivados.

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