El danés Oliver Andresen, de 23 años, se somete a una compleja intervención de alargamiento óseo en Varsovia para aumentar su estatura de 1,76 a 1,84 metros. Pese a las advertencias médicas sobre el peligro de invalidez permanente, el joven financió la cirugía estética tras verse influenciado por tendencias de optimización física en redes sociales.
El procedimiento, realizado en el Instituto Europeo Paley de Polonia, tiene un costo aproximado de 550.000 coronas danesas e implica el corte de ambos fémures. Durante la recuperación, el joven activa diariamente un dispositivo que opera mediante imanes exteriores para distanciar las varillas de hierro implantadas en sus huesos, logrando ganar cerca de un milímetro por día.
¿Qué riesgos tiene la cirugía para crecer 8 centímetros según los especialistas?
En Dinamarca, esta operación solo se autoriza por razones médicas estrictas, como malformaciones congénitas o secuelas de tumores. El cirujano ortopédico Tobias Nygaard, jefe de departamento en el hospital Rigshospitalet, desaconsejó enfáticamente el procedimiento en pacientes sanos al señalar que "se corre el riesgo de perder la movilidad por completo, y a menudo la fuerza muscular de las piernas se debilitará".
A pesar de la preocupación familiar y de que su madre rompió en llanto al conocer la decisión, su padre lo acompañó a Polonia durante la convalecencia. Andresen avanza con muletas en su proceso de rehabilitación y debe activar el mecanismo magnético cuatro veces al día para cumplir su meta física.
¿Qué es el hardmaxxing y cómo influyen las redes sociales en las cirugías extremas?
La inquietud de Andresen por su apariencia surgió de la constante comparación física en plataformas digitales como TikTok. Aunque en el plano social o deportivo nunca sufrió burlas directas por su altura, el algoritmo lo expuso al denominado hardmaxxing, un movimiento que promueve cirugías extremas para alterar la imagen corporal.
Estudios recientes reflejan que más de un tercio de los jóvenes experimenta el deseo de transformar su cuerpo tras consumir contenidos en redes sociales. Consciente de los peligros, el joven prometió a su familia no someterse a nuevas intervenciones y admitió sobre el riesgo asumido: "No se lo recomendaría a otros. Pero he decidido arriesgarme, y quizás no obtenga el resultado deseado".