El maltrato y el abuso a las mujeres es un problema que afecta a Nueva Delhi y, en general, al norte de India. La mentalidad de una sociedad patriarcal, el desprecio por la ley, la insensibilidad de las fuerzas policiales y el aumento de una población de inmigrantes son algunas de las razones, pero no las únicas.
En India una mujer, a menos que sea rica o privilegiada, es muy probable que sea víctima de la humillación. Muchos creen que las violaciones se deben a la pornografía, a la influencia de las culturas extranjeras y a las mujeres que se visten de forma occidental y salen con amigos varones, según testimonios recogidos por BBC Mundo. Cada vez que se produce una violación los medios locales publican titulares llenos de indignación, se organizan vigilias y las autoridades y los políticos se deshacen en promesas.
Pero nada cambia para las mujeres de Delhi. "Es como si hubiese una conspiración silenciosa para mantenernos asustadas", dice al medio británico una mujer que prefiere no identificarse. La situación no sólo indigna sino que no se detiene. En India a lo largo del año se han registrado más de 630 violaciones.