Catalina, la esposa del príncipe Guillermo, está embarazada de su primer hijo y ha tenido que ser hospitalizada en Londres debido a náuseas y vómitos, anunció ayer el palacio real, poniendo fin a largos meses de especulaciones.
Catalina, la esposa del príncipe Guillermo, está embarazada de su primer hijo y ha tenido que ser hospitalizada en Londres debido a náuseas y vómitos, anunció ayer el palacio real, poniendo fin a largos meses de especulaciones.
"Sus Altezas reales el Duque y la Duquesa de Cambridge están encantados de anunciar que la Duquesa de Cambridge está esperando un bebé", señaló en un comunicado el Palacio de Saint James, encargado de los asuntos del segundo en la línea de sucesión al trono y de su esposa.
La secretaría del príncipe agregó que tanto la reina Isabel II y su esposo Felipe, abuelos de Guillermo, como su padre, el príncipe Carlos, y el resto de miembros de las dos familias están "encantados" con la noticia.
Catalina, de 30 años, tuvo que ser ingresada durante la tarde en el hospital King Edward VII de Londres debido a una "hiperémesis gravídica", una afección provocada por náuseas y vómitos persistentes que sufren algunas embarazadas durante las primeras semanas de gestación y que se caracteriza por una deshidratación progresiva.
"Como el embarazo está en su etapa inicial, se espera que su Alteza Real permanezca en el hospital durante varios días y requiera un período de descanso posteriormente", precisó el palacio.
Según la agencia de prensa británica Press Association, Catalina estaría embarazada de menos de 12 semanas pero el anuncio oficial tuvo que adelantarse debido a su hospitalización.
El príncipe Guillermo pasó la tarde con su esposa en el hospital, de donde salió sin hacer declaraciones poco antes de las 20.30 locales (17.30 argentina).
Catalina hizo su última aparición pública el pasado viernes, cuando jugó un poco al hockey con unos niños, vestida con un abrigo negro entallado y botas de tacón, durante una visita a su antigua escuela primaria, Saint Andrews, en el oeste de Londres.
Apenas dos días antes, mientras los duques se daban por primera vez un baño de multitudes en Cambridge, una espontánea les regaló un jersey de recién nacido confeccionado a mano en el que podía leerse "pequeño copiloto de papá".
Los británicos esperaban con impaciencia este embarazo desde la boda de cuento de hadas de la popular pareja, el 29 de abril de 2011, seguida por dos millones de personas en las calles de Londres y 2.000 millones de telespectadores en todo el mundo.
A partir de ese momento, en cada compromiso oficial, los periodistas escrutaban el delgado cuerpo de Catalina en busca de algún kilito prometedor en la cintura, y con el paso de los meses aumentó también la presión sobre el matrimonio.
Porque tanto la reina como su nuera y madre de Guillermo, la hoy difunta princesa Diana, tuvieron su primogénito -varón en ambos casos- en los 12 meses posteriores a su boda.
Aunque es todavía pronto para conocer el sexo del bebé, Guillermo y Catalina saben ya que su primogénito, incluso si es niña y tiene posteriormente un hermano varón, estará llamado un día a reinar después de su padre.
El anuncio del embarazo pone un broche de oro a 2012, el año en que Isabel II celebró su 60 aniversario en el trono, marcado por un fin de semana de festejos populares en el mes de junio, y una gira mundial de los diferentes miembros de la familia real en nombre de la soberana.
Las felicitaciones no se hicieron esperar, y llegaron incluso de la Casa Blanca. En Londres, el primer ministro David Cameron consideró que Guillermo y Catalina serán "unos padres maravillosos".