El rey Abdalá nombró ayer por primera vez a treinta mujeres en el Consejo Consultivo de Arabia Saudita, un órgano que aconseja el gobierno de este monarquía ultraconservadora donde las mujeres no pueden conducir y están bajo la tutela de los hombres.
Los decretos reales, publicados por la agencia oficial SPA, instauran una cuota de 20% de mujeres en el Consejo y designan a los 150 miembros de esta instancia para un nuevo mandato.
Las mujeres, dos de ellas princesas, son en su mayoría universitarias o personalidades de la sociedad civil. Entre ellas está Thuraya Obaid, que fue secretaria general adjunta de Naciones Unidas.
"Son la flor y nata de las saudíes", dijo la novelista Badria Al Bichr. "Es una buena sorpresa y una promesa cumplida", añadió.
Según esta escritora, que espera "nuevos derechos" para las saudíes, la decisión demuestra "la determinación del rey para poner a las mujeres en primer plano".
El rey Abdalá, calificado de reformador en un país donde el poder religioso es en general reacio a los derechos de las mujeres, tiene mucha influencia en la vida pública y prometió el 25 de setiembre de 2011 que las mujeres podrían acceder al Consejo.
"He decidido que las mujeres podrán ser miembros del Consejo Consultivo a partir del próximo mandato", dijo entonces, denunciado su "marginación" en la sociedad y prometiendo "una modernización equilibrada" de la sociedad saudí.
El rey también anunció que las mujeres podrán votar en las elecciones municipales a partir de 2015, siguiendo su política de prudencia y reformas graduales.
El Consejo Consultivo no puede legislar y su papel se limita a aconsejar al gobierno sobre la política general pero su existencia es una muestra de la voluntad del poder para que las élites participen en la toma de decisiones.