El presidente egipcio Mohamed Mursi se mostró firme sobre sus prerrogativas y el proyecto de Constitución que divide al país, e invitó a la oposición al diálogo, en un discurso a la nación por televisión tras enfrentamientos sangrientos entre partidarios y opositores.
Poco después del discurso del presidente islamista, estallaron violentos combates cerca de la sede de los Hermanos Musulmanes en El Cairo entre manifestantes y las fuerzas del orden, que usaron gases lacrimógenos, según un periodista en el lugar. Los opositores al presidente egipcio prendieron fuego a la sede principal de los Hermanos Musulmanes el jueves en El Cairo, luego de tomar por asalto el lugar, declaró un portavoz del movimiento islamista .
"Doscientos bandidos llegaron a la sede. Los miembros de la seguridad trataron de impedir que entraran, pero algunos penetraron por la puerta trasera, saquearon el lugar y le prendieron fuego. Todavía está en llamas", dijo el portavoz Mahmud Ghozlan. Un responsable de la seguridad dijo sin embargo que el incendio era limitado y que la policía había rechazado a los manifestantes.