El jefe de gobierno saliente italiano, Mario Monti, denunció ayer al ex primer ministro Silvio Berlusconi de "corromper" a los italianos con la promesa de devolver el impopular impuesto a la vivienda introducido en 2012, lo que generó tensiones en la Bolsa de Valores de Milán, que cerró con una caída del 4,5%.
"Se trata de un simpático intento de corrupción. Compro tu voto con dinero y ese dinero es el de los ciudadanos", comentó Monti con su habitual ironía en una entrevista a la emisora de radio RTL.
"Por primera vez, de manera científica, se compran los votos de los italianos con el dinero que han tenido que desembolsar para cubrir el agujero que creó quien ahora hace promesas", agregó Monti.
Berlusconi, quien participa en las elecciones legislativas del 24 y 25 de febrero, anunció el domingo con bombas y platillos que la primera medida que adoptará en caso de victoria de la coalición de derecha es devolver el monto del impuesto a la vivienda.