El jefe del gobierno español Mariano Rajoy admitió ayer que será "muy complicado" respetar este año el objetivo de déficit público, fijado de acuerdo con la Unión Europea en 6,3% del PBI, después de que España ya registrara en 2011 un fuerte desvío de su déficit (8,9%).
"Es muy complicado reducir en 2,6 puntos el déficit en un contexto de recesión, con tantos problemas con los ingresos y una financiación tan cara", dijo en una entrevista al diario La Razón.
"A España se le ha pedido que haga un esfuerzo muy difícil, que supone pasar del 8,9 % de déficit al 6,3 % en un solo año", añadió Rajoy, quien hasta ahora siempre afirmó que su país respetaría este objetivo.