Porsche deberá fabricar otra vez su auto más veloz debido al hundimiento del buque de carga italiano "Grande America", ocurrido en la costa francesa del Atlántico la semana pasada luego de un incendio. Si bien hubo personas a salvo, unos 2.000 autos quedaron en el fondo del mar, incluyendo un envío del Porsche 911 GT2 RS.
El accidente tuvo como protagonista a la nave que partió de Hamburgo, Alemania, con destino final a Casablanca, Marruecos, pero se prendió fuego y se hundió frente a La Rochelle, en Francia. Los 26 integrantes de la tripulación fueron rescatados sanos y salvos, aunque no así los contenedores: 45 de ellos con sustancias peligrosas y unos 2.000 autos de marcas de lujo.
Según lo informado por Clarín, entre los vehículos se precisó que había numerosas unidades de Audi, más específicamente de los modelos A3, A5 Coupe y Sportback, Q7, RS4 y RS5; varios Porsche Cayenne, 718 Boxster y 718 Cayman.
Aunque los más valiosos eran los cuatro Porsche 911 GT2 RS -de una serie limitada-. Habían sido vendidos a cuatro clientes brasileños, que desembolsaron el equivalente a unos 22 millones de pesos para adquirir la versión más extrema.
El sitio Carscoop compartió la carta que recibieron los desafortunados compradores: “Porsche de Brasil lamenta informarle que debido a un incendio, el navío del grupo Grimaldi que transportaba su vehículo se hundió el 12 de marzo de 2019. Por ese motivo, su vehículo Porsche 911 GT2 RS no podrá ser entregado”.
En consecuencia, la compañía alemana deberá volver a fabricar los autos y entregarlos a mediados de junio de este año.