13 de agosto de 2015 - 00:00

Por primera vez en Egipto, el EI anuncia la decapitación de un rehén

El croata Tomislav Salopek (31) fue raptado en julio en El Cairo. El País de los Faraones es el nuevo escenario del terror yihadista.

La rama del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Egipto afirmó ayer haber decapitado a un rehén croata y difundió una fotografía de su cadáver, en el que sería el primer asesinato de este tipo de un occidental en el país árabe más poblado.

Tanto Croacia como Egipto dijeron no poder confirmar la muerte de Tomislav Salopek, de 31 años, casado y con dos hijos, que fue secuestrado el 22 de julio cerca de El Cairo, donde trabajaba para la empresa francesa Compagnie Generale de Géophysique (CGG). 
En una imagen difundida en las redes sociales por la filial del EI en Egipto, Wilayat Sina, se puede ver el supuesto cadáver de Salopek tendido en la arena y su cabeza cortada, completamente separada del cuerpo y apoyada sobre su espalda.

De confirmarse la ejecución, sería la primera vez que Wilayat Sina decapita a un rehén extranjero y lo muestra. En la imagen difundida, Salopek aparece en un paisaje desértico, junto a una bandera del EI, al igual que aparecía en un video del pasado 5 de agosto, en el que el grupo extremista reivindicaba su secuestro y amenazaba con matarlo si el gobierno egipcio no liberaba a las “mujeres musulmanas presas en Egipto”.

Wilayat Sina señaló, con la imagen publicada ayer, que Salopek fue decapitado después de que el "gobierno apóstata egipcio y su país" le abandonaran, según se informó. También dijo que su muerte es una respuesta a Croacia por "participar en la guerra contra el Estado Islámico", en referencia a la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, que bombardea posiciones yihadistas en Irak y Siria. 
El último caso que se recuerda en Egipto de la muerte de un extranjero fue en diciembre pasado, cuando el EI reivindicó el asesinato del ingeniero estadounidense William Henderson, de 58 años, empleado de la petrolera Apache en Egipto, aunque todo ello ocurrió en circunstancias muy confusas.

El primer ministro croata, Zoran Milanovic, mostró su temor a que a Salopek le haya pasado lo que “a otros en el mundo”, aunque no confirmó el asesinato. Asimismo, el portavoz del gobierno egipcio, Hosam Kahwish, se negó a hacer declaraciones hasta que las autoridades egipcias corroboren la veracidad de los hechos.

La Hermandad Musulmana, organización declarada “terrorista” por las autoridades egipcias, y que usualmente suele ser responsabilizada de llevar a cabo actos extremistas en el país desde el derrocamiento del presidente Mohamed Mursi, en 2013, se desvinculó totalmente del asesinato.

Musulmanes se desvinculan

Un portavoz del movimiento islamista, al que pertenecía Mursi, aseguró que las circunstancias que rodean el secuestro y asesinato de Tomislav son "muy confusas", lo que sumado a la falta de libertades en Egipto, "hace dudar de la veracidad de todo" lo que está ocurriendo. 
Por su parte, Abdel Maqsud Basha, portavoz de Al Azhar, la institución de referencia del Islam sunnita, condenó el asesinato y arremetió contra "todos los que dicen ser la espada del islam", de quienes dijo, "no hacen más que cometer asesinatos y actos contrarios a la religión".

Gran Bretaña condenó el "aparente asesinato" de Salopek, mientras que Francia lo calificó de "asesinato despreciable". 
"Si estos informes son ciertos, condeno en los términos más fuertes este aparente asesinato brutal", dijo el canciller británico, Philip Hammond. Su par francés, Laurent Fabius, dijo que la muerte de Salopek, en caso de ser verificada, era un "asesinato despreciable que otra vez confirma la naturaleza cobarde, barbárica de esta organización terrorista".

Egipto y su presidente, Abdel Fatah al Sisi, han hecho grandes esfuerzos y gestiones para persuadir a los inversores y compañías internacionales de que el país es seguro, luego de dos años de violencia y ataques de grupos islamistas.

Al Sisi, el ex jefe de las Fuerzas Armadas egipcias que derrocó a Mursi, lanzó una fuerte represión policial contra la Hermandad Musulmana y la oposición islamista que dejó más de 1.000 muertos. Cientos de personas, incluyendo a Mursi, han sido condenadas a muerte, aunque la mayoría de ellos han obtenido el derecho a volver a ser juzgados.

Siete personas ya fueron ejecutadas. En la península del Sinaí, que limita con Israel y los territorios palestinos de la Franja de Gaza, milicianos islamistas han llevado adelante una audaz campaña insurgente que continúa sin remitir pese a una vasta operación militar en curso. Pero el EI casi no ha logrado cometer ataques fuera del Sinaí, salvo en contadas ocasiones.

El mes pasado, el grupo reivindicó una ataque con bomba que mató a un civil en el consulado de Italia en El Cairo. Hoy, un general de la policía egipcia murió tras ser tiroteado desde una moto en marcha en la ciudad de Al Fayum, al sur de El Cairo, informó el Ministerio del Interior en un comunicado.

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