4 de octubre de 2026 - 16:35

El deshielo de unas montañas descubre una flecha de 6.000 años de antigüedad y revela un cambio inesperado

Arqueólogos recuperaron 48 flechas en las montañas de Noruega. La más antigua muestra que el hielo empieza a liberar objetos de épocas más remotas.

Una flecha fabricada hace entre 5.000 y 6.000 años permaneció atrapada en el hielo de las montañas de Noruega hasta que el retroceso de la superficie congelada volvió a dejarla expuesta. Junto a la punta de pizarra aparecieron partes del astil de madera y restos de los materiales utilizados originalmente para unir sus componentes.

El objeto forma parte de un conjunto de 48 flechas prehistóricas recuperadas durante la campaña arqueológica de 2026 en Jotunheimen. Sin embargo, su antigüedad revela algo más amplio: después de años encontrando numerosos materiales de los últimos dos milenios, los arqueólogos están accediendo a evidencias progresivamente más antiguas conforme desaparecen capas de hielo.

La arqueología glaciar funciona bajo una paradoja: el hielo que conservó los objetos durante milenios debe desaparecer para que puedan encontrarse.

La arqueología glaciar funciona bajo una paradoja: el hielo que conservó los objetos durante milenios debe desaparecer para que puedan encontrarse.

Dónde apareció la flecha de entre 5.000 y 6.000 años

El descubrimiento se produjo durante una expedición del programa Secrets of the Ice (Secretos del Hielo), dedicado a investigar los objetos arqueológicos que emergen del hielo en las montañas noruegas.

Los investigadores trabajaron durante tres semanas en Langfonne, Storefonne y Hanklefonne, dentro de la cordillera de Kvitingskjølen, en Jotunheimen.

La campaña permitió recuperar 48 flechas pertenecientes a períodos diferentes

Algunas superan los 2.000 años, pero una de ellas sobresalió inmediatamente por su posible antigüedad: las primeras estimaciones la sitúan entre 5.000 y 6.000 años atrás, aunque la datación deberá determinar con mayor precisión su cronología.

El material que queda expuesto ofrece una oportunidad científica para estudiar actividades humanas de épocas de las que normalmente sobreviven pocos restos orgánicos.

El material que queda expuesto ofrece una oportunidad científica para estudiar actividades humanas de épocas de las que normalmente sobreviven pocos restos orgánicos.

¿Qué encontraron todavía conservado en la flecha más antigua?

No apareció únicamente una punta de piedra.

  • La pieza posee una punta elaborada en pizarra y conserva parte de su astil de madera, además de restos del material utilizado antiguamente para sujetar sus componentes.
  • Ese detalle resulta especialmente valioso porque los elementos orgánicos tienen muchas menos posibilidades de sobrevivir durante milenios que materiales como la piedra.
  • En condiciones habituales, madera, cuero y tejidos se descomponen progresivamente por procesos físicos, químicos y biológicos. Permanecer congelados puede ralentizar enormemente ese deterioro y permitir que sobrevivan elementos que difícilmente aparecerían en otros yacimientos.

El hielo funcionó así durante miles de años como un entorno excepcional de conservación.

¿Por qué encontraron 48 flechas prehistóricas en estas montañas?

Los descubrimientos encajan con una actividad que los investigadores ya habían identificado en la región: la caza de renos.

Los cazadores utilizaron estas zonas montañosas durante diferentes períodos de la prehistoria y épocas posteriores. Investigaciones anteriores en Langfonne encontraron tanto flechas como restos de renos y otros materiales relacionados con la presencia humana.

Las 48 piezas recuperadas en 2026 no pertenecen necesariamente a un único episodio

Precisamente su diversidad cronológica permite observar cómo las mismas zonas fueron utilizadas a lo largo de períodos muy extensos. Algunas flechas corresponden a épocas relativamente recientes frente a otras que se remontan varios milenios.

¿Qué cambio están observando los arqueólogos en los objetos que salen del hielo?

Este es uno de los aspectos más llamativos de la nueva campaña.

  • Cuando comenzaron las expediciones sistemáticas de arqueología glaciar en esta región en 2006, una gran parte de los objetos que aparecían tenía menos de 2.000 años y numerosos hallazgos correspondían al período vikingo.
  • Dos décadas después, están emergiendo materiales considerablemente más antiguos.
  • La explicación está relacionada con el propio retroceso del hielo. A medida que desaparecen superficies y sectores que habían permanecido congelados, quedan expuestos objetos que llevaban más tiempo encerrados.
Los arqueólogos necesitan localizar los objetos, registrar su posición y características y recuperarlos para su conservación.

Los arqueólogos necesitan localizar los objetos, registrar su posición y características y recuperarlos para su conservación.

En 2006, los investigadores encontraban principalmente objetos relativamente recientes dentro de esa larga cronología. Veinte años después, una flecha que podría acercarse a los 6.000 años de antigüedad marca hasta dónde está retrocediendo ahora esa frontera arqueológica: el hielo ya no está revelando solamente rastros de la época vikinga, sino objetos perdidos varios milenios antes de que comenzara.

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