¿Y si lo que consideramos la realidad no fuera más que una simulación? Esa es la propuesta que vuelve a poner sobre la mesa el investigador y físico Melvin Vopson, de la Universidad de Portsmouth, quien sostiene que la gravedad podría ser la prueba definitiva de que vivimos dentro de un universo simulado por una computadora.
La hipótesis fue publicada en la revista científica AIP Advances, donde el científico plantea que la gravedad no sería una fuerza como tal, sino un proceso informático que ayuda a organizar y optimizar la información en una simulación a gran escala. “La gravedad sería parte del mecanismo que permite que el universo simulado funcione con eficiencia, igual que lo haría un sistema operativo”, explica Vopson.
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El investigador y físico Melvin Vopson amplió su Teoría del Universo Simulado y sostiene que la gravedad es en realidad un mecanismo de optimización digital.
Infobae
La llamada Teoría del Universo Simulado no es nueva. De hecho, fue popularizada por pensadores como Nick Bostrom y ha sido respaldada públicamente por figuras como Elon Musk, quien dijo en 2016 que “las probabilidades de que estemos en la realidad base son de una en miles de millones”.
Vopson, por su parte, lleva años investigando si la física cuántica y las leyes fundamentales del universo pueden explicarse mejor si asumimos que vivimos en una simulación. En su libro Reality Reloaded: The Scientific Case for a Simulated Universe (2023), ya advertía que “el universo podría ser el resultado de un software ejecutándose en una arquitectura digital superior”.
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“La gravedad sería parte del mecanismo que permite que el universo simulado funcione con eficiencia, igual que lo haría un sistema operativo”, explica Vopson.
Este nuevo aporte se basa en principios de la computación y la física de la información. Según su análisis, lo que percibimos como leyes físicas podrían ser límites de procesamiento y almacenamiento de esa simulación, tal como ocurre en los videojuegos o entornos virtuales.
Aunque polémica, la teoría genera cada vez más debate en ámbitos académicos. Para Vopson, la clave es dejar de lado los prejuicios: “No digo que sea cierto, pero los datos y la física nos obligan a considerar que es una posibilidad real”.
La pregunta sigue abierta: ¿vivimos en una versión de The Matrix mucho más sofisticada de lo que Hollywood imaginó? Para algunos científicos, ya no suena tan descabellado.