Una botella, una caja o una hoja de papel parecen insignificantes por separado. Sin embargo, el reciclaje en Coronel Suárez mostró qué ocurre cuando esa acción se multiplica por miles: durante el primer semestre de 2026 se recuperaron más de 300 toneladas de materiales y la separación de residuos en origen tuvo un papel central en el sistema.
El dato resulta todavía más llamativo al compararlo con el año anterior. Entre enero y junio de 2025, la Planta de Reciclado había recuperado 153.135 kilos. En el mismo período de 2026 fueron exactamente 300.228,20 kilos: un aumento cercano al 96%.
Qué había dentro de esas 300 toneladas
El plástico encabezó ampliamente la lista.
Según el informe publicado por la Municipalidad de Coronel Suárez el 31 de agosto, durante esos seis meses se recuperaron:
- 116.785,20 kg de plástico
- 66.020 kg de vidrio
- 60.501,20 kg de cartón
- 28.451 kg de papel
- 19.494 kg de nylon
- 6.618,40 kg de Tetra Brik
- 2.358,40 kg de aluminio
Además de aumentar lo recuperado, el municipio informó que creció un 50% la cantidad de material comercializado para recibir un nuevo uso, permitiendo devolver más residuos al circuito productivo.
El proceso empieza mucho antes de llegar a la planta
El municipio atribuye el resultado tanto a una política sostenida de gestión de residuos como a una acción que ocurre dentro de las casas: separar los materiales reciclables antes de descartarlos.
Coronel Suárez cuenta además con recolección diferenciada y 53 puntos limpios distribuidos entre la ciudad cabecera, colonias y otras localidades del distrito. Los residuos secos incluyen papel, cartón, metales, vidrio y plásticos.
Separarlos evita que lleguen mezclados con restos de comida y otros residuos húmedos, facilita su clasificación posterior y aumenta las posibilidades de recuperarlos.
Así, el salto de 153 a más de 300 toneladas permite dimensionar una acción que individualmente parece mínima. El reciclaje de Coronel Suárez no comienza cuando una máquina procesa los materiales: la separación de residuos empieza en cada casa y, multiplicada durante seis meses, terminó reuniendo el equivalente a millones de envases, cajas y papeles.