7 de septiembre de 2026 - 11:01

Antes de tirar los buzos viejos, mirá estas 7 ideas para reciclarlos y convertirlos en cosas útiles para todos los días

El reciclaje de buzos viejos permite aprovechar la tela gruesa, los puños, las mangas y hasta la capucha para crear objetos prácticos para el hogar.

La clave es no tratarlo como si fuera una remera grande. El valor está justamente en las partes que le dan estructura: una manga ya forma un tubo, el puño tiene elasticidad, una capucha crea una bolsa natural y, si tiene cierre, todavía queda un mecanismo reutilizable.

7 ideas para reciclar buzos viejos y aprovechar todas sus partes

1. Almohadón utilizando el torso. La espalda y el frente ofrecen los paños más grandes. Se puede cortar un cuadrado amplio, enfrentar las piezas y rellenarlo con material adecuado. Si se trata de un buzo con cierre delantero, incluso es posible conservarlo como abertura para retirar posteriormente el relleno.

2. Funda acolchada para una notebook o tablet. Los buzos de frisa gruesa pueden proporcionar una capa blanda para evitar rayones durante el guardado. La parte central del torso permite obtener dos rectángulos y uno de los puños puede reutilizarse como pequeña tira elástica de cierre. No reemplaza una funda protectora contra golpes fuertes, pero sí puede servir para separar el dispositivo de otros objetos.

3. Bolsa para guardar calzado usando la capucha. Esta es una de las partes que menos conviene destruir. Una capucha ya tiene forma de bolsa y, en muchos modelos, incorpora un cordón. Separada cuidadosamente por su costura inferior puede convertirse en un contenedor para zapatillas, pantuflas u objetos que querés mantener separados dentro de un placard o valija.

4. Mitones aprovechando los puños. Las mangas pueden cortarse dejando varios centímetros por encima de cada puño. La elasticidad original ayuda a mantenerlos sobre la muñeca y basta realizar una pequeña abertura lateral para el pulgar. Funcionan especialmente bien con buzos gruesos que ya tienen los extremos reforzados.

5. Protector para objetos delicados. Una manga completa puede recibir una función inesperada: guardar una botella reutilizable, termo pequeño u otro objeto que no querés que golpee directamente contra el resto de las cosas dentro de un bolso. El formato tubular ya está hecho y la tela aporta amortiguación.

6. Organizador colgante con el bolsillo canguro. Si el buzo tiene el clásico bolsillo delantero grande, conviene retirarlo entero en lugar de abrirlo. Fijado sobre una base de tela resistente puede guardar controles remotos, cargadores, anteojos u otros elementos pequeños. Con varios bolsillos recuperados de prendas distintas se puede ampliar el organizador.

7. Juguete de tela para una mascota. Las tiras largas obtenidas de sectores sanos pueden anudarse o trenzarse para formar un juguete sencillo de interacción. Para este uso hay que eliminar previamente cierres, botones, cordones, piezas plásticas y cualquier fragmento que pueda desprenderse o tragarse, y retirarlo cuando comience a romperse. No debe utilizarse sin supervisión si el animal suele destruir o ingerir textiles.

Antes de cortar el buzo, hay cinco partes que conviene separar

Un buzo muy deteriorado puede parecer solamente un montón de tela. Desarmarlo con cierto orden cambia completamente lo que se obtiene.

Primero, el cierre. Si todavía funciona, puede descoserse y reservarse como repuesto para otra prenda, funda o bolso.

Después, los cordones. Los de la capucha pueden servir como sujeciones siempre que estén en buenas condiciones.

Los puños merecen especial atención porque incorporan tejido elástico que sería difícil reproducir partiendo de un simple retazo.

La capucha es probablemente la pieza más particular: cortarla en cuadrados destruye una forma tridimensional que ya podría funcionar como bolsa o funda.

Y recién al final quedan los grandes sectores de tela del torso y la espalda. Son los que permiten fabricar las piezas de mayor tamaño.

Reutilizar prendas antes de desecharlas también reduce la necesidad de convertir inmediatamente esos textiles en residuos. La EPA incluye explícitamente la reutilización entre las acciones prioritarias para disminuir la generación de desechos.

Hay, además, una regla sencilla para decidir qué proyecto conviene. Cuanto más gastada esté una zona, menos responsabilidad debería tener en el nuevo objeto. Una manga con agujeros puede proporcionar pequeños retazos, pero no es buena candidata para sostener peso. Una espalda intacta, en cambio, puede transformarse en una funda resistente.

Y si los buzos viejos todavía pueden utilizarse como ropa, repararlos o donarlos debería evaluarse antes de cortarlos. El reciclaje resulta especialmente interesante cuando la prenda ya no cumple su función original, pero conserva capucha, puños, mangas o grandes superficies de tela aprovechables dentro del hogar.

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