Una baldosa puede verse perfectamente colocada y, sin embargo, producir un sonido hueco al golpearla suavemente o caminar sobre ella. Frente a ese problema, el albañil brasileño Ozéias Souza, conocido en redes como @VEMCOMOZEIAS, mostró una alternativa que permite intentar volver a fijarla sin levantar el piso ni romper la pieza.
El procedimiento llama la atención porque trabaja desde arriba. En lugar de retirar la baldosa para volver a colocar adhesivo, se generan pequeños accesos hasta el espacio que quedó debajo y se introduce allí un producto suficientemente fluido para rellenar el hueco y recuperar la unión con la base.
Cómo hace el albañil para volver a fijar la baldosa
En el tutorial, Souza comienza identificando el sector que suena hueco. Después realiza dos pequeñas perforaciones en puntos opuestos de la zona afectada, que funcionan como vías de entrada y salida durante el trabajo.
El siguiente paso es importante: utiliza un aspirador o soplador para retirar polvo y restos del espacio existente debajo de la pieza. Recién después introduce con una jeringa un producto específico denominado SOS Piso, hasta conseguir que el material se distribuya por la cavidad.
Finalmente ejerce una presión suave sobre el revestimiento para ayudar a distribuirlo y dejar nuevamente la pieza apoyada.
La secuencia básica es:
- Detectar la zona hueca golpeando suavemente la baldosa.
- Hacer pequeñas perforaciones que alcancen el espacio inferior.
- Aspirar o soplar el polvo acumulado.
- Inyectar un adhesivo o material específicamente formulado para este tipo de reparación.
- Presionar cuidadosamente y respetar el tiempo de curado indicado por el fabricante antes de volver a utilizar normalmente el sector.
La técnica de inyección existe también en reparaciones profesionales
Aunque el video se viralizó como un truco de albañilería, la idea de inyectar adhesivo debajo de una baldosa desprendida no es improvisada.
Fabricantes de materiales de construcción comercializan productos diseñados específicamente para volver a adherir revestimientos sin retirarlos. Sika, por ejemplo, describe SikaTile-940 Injectile Fix como un líquido destinado a reparar baldosas despegadas mediante inyección, mientras un boletín técnico de ARDEX analiza la utilización de resinas inyectadas bajo pisos que producen el característico sonido hueco.
El principio es similar: el líquido debe conseguir alcanzar el vacío existente entre la pieza y el soporte, rellenarlo y endurecer formando nuevamente una unión.
Cuándo no alcanza con hacer agujeros e inyectar adhesivo
Hay una diferencia importante entre una baldosa intacta con una cavidad localizada y un piso que presenta un problema más serio.
Un sonido hueco no demuestra por sí solo que la pieza esté completamente suelta. Puede existir una zona sin adhesivo y, aun así, mantenerse fijada en otros puntos. También puede haber movimientos del soporte, falta de juntas, humedad o desprendimientos extensos que requieren analizar la causa antes de repararlos.
La inyección resulta especialmente lógica cuando la baldosa permanece entera y el defecto está localizado debajo de ella. Si ya está quebrada, se mueve claramente al pisarla, varias piezas empiezan a levantarse o existe un problema de humedad proveniente del contrapiso, tapar el hueco puede no solucionar el origen.
Además, no conviene reemplazar el adhesivo específico por cualquier mezcla líquida disponible en casa. La viscosidad, adherencia y forma de curado importan, y perforar una pieza también implica riesgo de romperla si se hace sin experiencia.