4 de septiembre de 2026 - 09:17

Un albañil enseña cómo reparar una pared húmeda con una técnica sencilla y sin derribar toda la mampostería

La humedad que aparece en la parte baja de una pared puede tratarse sin romper grandes sectores. Una técnica permite crear una barrera contra el agua.

Las manchas, el moho y la pintura descascarada en la parte inferior de una pared suelen ser señales de un problema de humedad ascendente. Se produce cuando el agua del suelo o de la base de la construcción sube por los materiales debido a la capilaridad.

Aunque muchas veces la primera reacción es picar la pared para intentar solucionar el problema, existe una alternativa que permite intervenir de manera localizada.

Según el especialista Renato Edifica, el método consiste en realizar pequeñas perforaciones en la zona inferior de la albanilería para colocar un producto impermeabilizante que actúa como barrera química.

Por qué aparece la humedad en la parte baja de las paredes

La humedad ascendente se produce cuando la construcción no cuenta con una barrera adecuada que impida el paso del agua desde el suelo. El líquido puede avanzar lentamente por los poros de los bloques y la argamasa hasta alcanzar sectores superiores.

Con el tiempo, este proceso puede provocar manchas oscuras, desprendimiento del revestimiento, pintura deteriorada y aparición de moho. Por eso, pintar directamente sobre la superficie afectada no soluciona la causa del problema.

La técnica que evita romper toda la pared

El procedimiento propone trabajar sobre la junta de asentamiento ubicada en la parte inferior de la pared. Allí se realizan pequeños agujeros separados entre sí, por los que posteriormente se introduce el compuesto impermeabilizante.

Una vez dentro de la albanilería, el producto se distribuye por los poros del material y genera una zona que dificulta el paso de la humedad. Así, la intervención queda concentrada en la base, sin necesidad de demoler grandes sectores de ladrillos o bloques.

Qué cuidados requiere la aplicación

La preparación de los agujeros es una parte importante del proceso. Según la técnica explicada, deben realizarse con una leve inclinación y respetando la separación indicada para el producto que se utilice. La fuente menciona una distancia de entre cinco y siete centímetros.

También es fundamental retirar el polvo que queda dentro de las perforaciones antes de colocar el impermeabilizante. El producto debe introducirse de manera uniforme para favorecer la formación de una barrera continua.

Qué hacer después del tratamiento

Una vez aplicado el compuesto, hay que respetar el tiempo de secado o curado indicado antes de continuar con la reparación. Después, los agujeros pueden cerrarse con una masa o argamasa apropiada para recuperar la superficie.

El tratamiento reduce la necesidad de generar grandes cantidades de escombros y permite trabajar de manera más puntual. De todos modos, antes de aplicar cualquier producto es importante identificar correctamente el origen de la humedad, ya que una filtración proveniente de una cañería, una pared exterior o una cubierta requiere otro tipo de solución.

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